Se desata la fiebre por ver el mano a mano entre José Tomás y Morante

  • El primero en conseguir un bono real para ver la corrida del 10 de agosto, que se pusieron ayer a la venta, hizo cola junto a la taquilla desde la tarde del día anterior

Ayer se ponían a la venta los último abonos que van a permitir a los aficionados ver el mano a mano entre José Tomás y Morante de la Puebla, el próximo 10 de agosto, en la Plaza de Toros de El Puerto, con una expectación aún mayor de la que cabía imaginar. Será, con casi total seguridad, la última oportunidad para asistir a la 'corrida del año', pues tras la venta de estos bonos reales ya no quedarán entradas individuales disponibles.

Las colas se fueron creando desde la tarde del martes, cuando grupos de personas se fueron apostando junto a la taquilla, rodeando el coso portuense. Gente de la zona y gente de fuera, de cualquier punto del país. Hasta autobuses fletados por aficionados que llegaron de madrugada para unirse a la larga cola. Para pasar la noche, cada grupo se las apañó como pudo con la intención de animar la espera: jugando a las cartas, a la pelota, tomando unas copas... "con un comportamiento ejemplar", según explicaban desde la Plaza de Toros. El primero en hacerse con uno de los bonos reales aguantó más de 15 horas a la intemperie para conseguirlo finalmente a las once de la mañana, cuando se abrió la taquilla.

"La demanda ha sido extrema", comentaba ayer uno de los responsables de la taquilla de la Plaza de Toros, Guillermo Muñoz. Tanto que ni siquiera interrumpieron la venta de entradas al mediodía, para no hacer esperar a los aficionados. Aún más, la taquilla decidió que, "por respeto al público", la venta continuara por la noche, incluso habiendo pasado la hora de cierre -habitualmente a las 21 horas-, hasta que toda la gente que hiciera cola consiguiera su abono.

Uno de los representantes de la empresa encargada de gestionar la Plaza de Toros, Carlos Rodríguez, señalaba que, aunque "la venta va muy buen ritmo", todavía hoy se podrán adquirir bonos reales para poder asistir a este "acontecimiento histórico y mundial", tal y como él lo describe. Unos bonos reales que incluyen, además del esperado mano a mano, otra corrida de toros, una corrida de rejones y una novillada con picadores, cuyos precios oscilan entre 80 y 300 euros.

En los corrillos, los entendidos más experimentados comentaban que la cola que vivió ayer la Plaza Real de El Puerto no se veía en la ciudad desde hace 30 años, "en los tiempos de El Cordobés".

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