"Esta será una feria taurina de leyenda"

  • El alcalde onubense destaca su particular visión sobre la importante cartelería de Colombinas y el revulsivo que supone para esta ciudad la presencia de José Tomás

Alcalde de Huelva desde 1995, y parlamentario andaluz por esta provincia, Pedro Rodríguez González es, entre otras cosas más, el máximo representante de una ciudad que se ha convertido en el centro de referencia taurino a nivel mundial porque el próximo tres de agosto José Tomás, hace ese día en Huelva el segundo y último paseíllo de su temporada en España. De todo eso y algun apunte personal de su relación con la Fiesta, trata la entrevista que viene a continuación. Es indiscutiblemente al político, a quien primero se adivina en la charla. Toca parar y poner en suerte el tema porque es evidente que a Pedro Rodríguez le apasiona hablar de esa ciudad que lleva en mente y mal hubieramos hablado de esta feria y de los toros si dejamos discurrir las lineas de ésta entrevista entre ensanches y paseos marítimos.

Y es que los toros no son nuevos para las Colombinas, pero sí resulta interesante conocer cómo visualiza el máximo mandatario de esta ciudad esa revolución que durante cuatro días de toros va a sacudir a nivel económico y turístico una ciudad a la que un torero ha puesto en primera línea de la actualidad. Pedro Rodriguez además es un identificador de lo onubense y otra cosa más es, sin duda, un ameno conversador.

-¿Quién le llevó por primera vez a los toros?

-Mi padre. Yo vivía en la calle Juan Mateo Jiménez, en las Colonias. Prácticamente a veinte metros de la plaza de toros. Recuerdo perfectamente ese día -se sonríe el alcalde- porque tenía cuatro años y un granito aquí -se señala el pómulo- que se fue haciendo un señor grano durante la corrida y cuando esta terminó me tuvieron que llevar a la clínica a operarme, así que esta pequeña cicatriz que me dejó en la cara aquella tarde, me la hace inolvidable en todos los sentidos.

-Esos ojos de un niño que se asomaban por primera vez a una tarde de toros, ¿a dónde se quedaron mirando?

-Bueno, creo que una de las cosas que más se ven desde la plaza, es el cabezo lleno de gente. Los caballos, el color, el movimiento de la gente.

-¿Vivencias taurinas?

-Yo a los toros fui mucho con mi padre. Iba mucho al callejón porque él era fotógrafo del periódico.

Recuerdo que un mismo toro se había saltado dos veces seguidas al lado de donde estaba en el callejón. A la tercera que volvió a saltar -un pequeño taco y risas en plan coloquial- me fui para mi casa por no tentar a la suerte.

-¿La fecha que más se recuerda?

-La de la muerte de Carbonell. Se vestía enfrente de mi casa, en el edificio de la Junta de Obras del Puerto. Pepe Gallardo en aquel entonces era el conserje de la casa y recuerdo muy bien aquella tarde cuando vi salir al torero en un coche grande, de esos altos y me fui con mi padre a la corrida y ya no le vi regresar. Después, si me preguntas por recuerdos taurinos te puedo decir que me acuerdo de casi todas las puertas grandes de los Litri y de una faena muy espectacular de Chan, el hermano de Chamaco. Fue muy fugaz su paso por el toreo y aun no sé por qué. Si llega a torear siempre como toreó esa tarde...

-¿Fue mejor que aquella plaza propiedad municipal se cayera definitivamente?

-Creo que aquella plaza fue un error. En aquel sitio no debió construirse nunca una plaza de toros. Estaba muy lejos de la ciudad. Aunque estuviera cerca de las Colombinas. Y no lo digo por echar la culpa a nadie. En absoluto. Seguramente quien la construyó allí, era porque ahí tenía espacio, pero aquel no era el sitio.

-¿Ha visto alguna vez los toros en el sol?

-No. No porque me haya negado. He sido corresponsal de Tv, periodista y siempre he ido a trabajar acreditado. Y ahora como alcalde, pues sigo trabajando porque voy a los toros acompañando a gente que viene a esta ciudad y les atiendo. Trabajo de relaciones públicas y sigo yendo a la sombra. Bueno, sí. Un día fui al sol. En Vistalegre, en Madrid. ¿Sabes a que fui?, pues a ver al Terrón. Lo cogió el toro veinte veces. Estaba asustado de verlo, pero me hizo mucha ilusión encontrame a un torero de Huelva, aunque ¡pasé un miedo y un calor!

-Y al Cabezo, ¿le ha dado por ir?

-No he ido a quedarme a ver toros, pero sí recuerdo que un día de corrida sin ser Colombinas subí a ver como era el tema. Sí, seguro que he estado porque recuerdo aquello como un sitio muy irregular y muy incómodo para ver los toros de pie todo el rato.

-No me mal interprete alcalde, ¿la última vez que se puso frente a algo bravo, cuándo fue?

-Uno de los trofeos más preciados que tengo en mi casa es una cabeza de toro que me regalaron en mi primera legislatura los funcionarios del Ayuntamiento por irme a tomar con ellos una paella a una placita de tientas que había en Aljaraque. Después de la paella llegó la hora de una becerra. Claro, aquellos empujaban y yo estaba recién llegado ¿y no va a salir usted a torear alcalde? Total que me olvidé del miedo y salí a pegarle pases a aquello. Claro, ¿no iba a sacar 18 concejales en las próximas?, -se ríe Pedro- ¡si me había jugado hasta la vida!

Comprendí ese día que los toreros sean unos tíos que se lo crean, porque pegarle un pase a un animal bravo es la leche. Bromas aparte te voy a decir una cosa... cuando le pegué a la vaca tres o cuatro muletazos y aquel animal pasó cerca de mí , yo me sentí el más importante del mundo. Vamos, que me fui en olor de multitudes a ver al Recre que jugaba en Écija a las cinco de la tarde. Llegamos cuando faltaba un minuto para empezar el partido. Estoy recordando ahora todo esto y doy cuenta de que desde entonces mi ritmo de vida como persona y alcalde ha sido muy intenso.

-¿La foto que más recuerda?

-Creo que todas las salidas a hombros de un torero son geniales como foto de un festejo. Tengo muy grabada en el recuerdo la foto de dos Litri saliendo a hombros. Como imagen sonora, siempre me ha fascinado escuchar Nerva en una faena.

-¿La Merced como plaza?

-Es incómoda, pero también es incomoda la Maestranza. Pienso que este hecho en parte retira a los jóvenes de las plazas de toros. No les interesa estar ubicados en un espacio reducido. Ellos no van a donde no les interesa y debemos conseguir que en esos espacios donde no están, vuelvan a estar. No están en el flamenco, tampoco en la política y tampoco, como digo, en los toros. Debemos hacer lo posible para que tengan presencia en todos esos sitios. Por otro lado, La Merced es una plaza preciosa, que forma parte del paisaje urbano de la ciudad y a los onubenses nos gusta.

-Si tuviera usted poco dinerillo en el bolsillo y tuviera que escoger una tarde del cartel de Colombinas, ¿con cual se quedaría usted?

-Indiscutiblemente con la de José Tomás.

-Aparte de por gusto, ¿por alguna razón más?

-Pues porque a mí es el torero que más me dice. El que más personalidad tiene. Hace algo distinto. Los demás, aún en su calidad, son muy parecidos.

-A tenor de la expectación que han levantado los carteles, no tiene la sensación de que los toros significan para las Colombinas un pilar insustituible?

-Sí, siempre lo he dicho. Pero no sólo este año sino desde siempre. Las Colombinas no se entenderían sin los toros porque es una tradición y, además, Huelva en su identidad propia es taurina.

-¿Y no cree que desde esa identidad que marca a Huelva por todas partes, en cuanto a dinastías toreras, a ganaderías históricas, a la ciudad no le está faltando quizás algo que le dé potencialidad a todo el patrimonio del toro?

-Te voy a contestar a esto porque aunque pueda parecer que Huelva es la ciudad más antigua de Occidente, la verdadera andadura de esta ciudad no tiene mas allá de sesenta o setenta años. El crecimiento fue un crecimiento rápido. Quiere decir que más del 50 por ciento de los onubenses no era de Huelva. Se hizo de pronto. No había ni memoria histórica ni de pertenencia a una ciudad. Tú no puedes desarrollar una ciudad solo porque viva gente allí. Porque las ciudades no son solo los edificios, sino el alma. Tienes que habitar, vivir las tradiciones, la cultura, tus raíces, tu folclore y vivirlo sintiéndote miembro de esa ciudad.

Huelva necesita, como otras muchas capitales, un ciudadano que coja su bandera, su onubensismo. Que no sea solo un grupo de gente que cuando llega el viernes se va a su pueblo, a su casa y le importa tres pepinos otra cosa que no sea su patrón, sus gentes y su ambiente. Entonces cuando defiendo tanto los toros no lo hago solo por el arte que puedan tener. No, lo hago como una búsqueda de ese anclaje para la pertenencia a esta ciudad. Esa mezcla de emociones es lo que une a la gente. Cuando la gente te dice, ¡oye a Huelva viene José Tomás!, está sintiéndose orgullosa de pertenecer a Huelva, porque es ahora la referencia principal en lo taurino. Creo que en la próxima década lo más importante que debemos hacer con esta ciudad que ha trazado ya su urbanismo, es poner en valor todas esas cosas que nos unen, y los toros son una parte importante.

-Vale alcalde, pero no me negará usted que la joya de la corona la tenemos ahora en Huelva porque ha habido dos tíos que se han atrevido a montar una feria muy cara en tiempos de crisis.

-De acuerdo. Esa es una verdad incuestionable, pero también es verdad que así es la gente emprendedora de Huelva. Huelva ha sido siempre un compendio de culturas emprendedoras, desde los mismos fenicios que la fundaron hasta pasar por todo ese crisol de culturas que dieron como fruto una generación de personas capaces de arriesgar como arriesgaron aquellos marineros que también eran gente de Huelva en busca de tierras nuevas. Fíjate si son gentes emprendedoras y valientes que resulta que a dos empresarios jóvenes, se les ha ocurrido hacer lo que a ningún otro: Dos mano a mano dentro de una misma feria. Son por lo tanto pioneros, valientes, inteligentes, trabajadores y además tienen una cosa importante para conseguir las cosas y es la empatía para entenderse con el otro, de caerle bien a un señor con el que no es fácil entenderse. Eso dice mucho de la categoría humana de estos dos empresarios jóvenes de Huelva. Ellos han entendido la capacidad de innovar cuando las ferias están vacías de gente y ahora en vez de escuchar quejarse a un empresario, como escuchaba hace unos días a otro, diciendo que las gentes no van a la plaza, que esto se hunde, ahora, repito, anda todo el mundo buscando encontrar un hueco en una plaza que tiene los mejores carteles de todas España porque hay dos señores muy valientes que saben hacer las cosas.

-Pues casi van a tenerlos que sacar a hombros, porque una economía cercana a los cinco millones de euros en cuatro días viene a ser una bendición para esta ciudad. Los hoteles llenos, los restaurantes, comercios, todo el mundo al relance de una feria que montan dos particulares.

-Por supuesto. Aquí gana dinero todo el mundo. Primero el empresario, el torero y por añadidura todo el tejido hostelero, turístico y comercial de la ciudad. Eso está claro, pero no quiero pararme solo en los euros que dejan los toros y que casi nunca dejan el futbol, ni una regata, en fin, otras cosas. Los toros, sí, y esta feria, más aún. No me quiero parar solamente en eso sino en todo lo que significa de promoción para una ciudad. Si tuviéramos que cuantificar ahora una campaña de publicidad para Huelva, estaríamos hablando de bastantes millones de euros. Esta feria taurina se la ha dado gratis, por lo tanto eso también hay que anotarlo en el haber de estos empresarios taurinos.

-Como periodista ¿qué titular le hace más justicia a la feria?

-Pues una feria de leyenda.

-¿Un torero es?

-¿Capote o muleta?

-El color de un vestio de torear.

-Torear que es?

-¿La mejor cualidad de un toro?

-¿Que le sugiere la presencia de El Cabezo?

-¿Litri, Chamaco y quién más?

-¿Un torero preferido?

-¿Lo primero que mira al entrar en una plaza?

-¿Lo esencial de un torero debe ser...?

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