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La frustrada biblioteca del Prado cuesta ya más de ocho millones
La frustrada biblioteca del Prado cuesta ya más de ocho millones
La Hispalense inicia la demolición y reposición a su estado original del parque, una labor que finalizará en primavera y que puede añadir un nuevo coste de hasta dos millones.
Jorge Muñoz | Actualizado 22.08.2012 - 07:05
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res años después de que la Justicia tumbara el proyecto para la construcción de la Biblioteca Central de la Universidad de Sevilla, la Hispalense ha comenzado a ejecutar la orden de demolición para la reposición a su estado original de la zona construida en los jardines del Prado de San Sebastián. Los trabajos de demolición supondrán un nuevo coste de entre 1,5 y dos millones de euros para las arcas de la Universidad, que hasta ahora ya había invertido otros seis millones, con lo que el coste del fracasado proyecto de la arquitecta iraquí Zaha Hadid supera ya los ocho millones.
La Universidad de Sevilla no quiso ayer adelantar cuánto costará la demolición total de lo construido, ya que, según fuentes de la institución académica, la cifra exacta no se puede cuantificar por ahora al tratarse de unos trabajos muy "complejos" y porque la cuantía final dependerá de la posibilidad de reutilizar o vender algunos de los materiales que se desmonten.
En cualquier caso, la Universidad también negocia con la constructora Ferrovial, encarga del proyecto, para tratar de reducir el coste del proyecto que por ahora puede representar un coste de más de ocho millones, pero al que habrá sumar precisamente las indemnizaciones que deben abonarse a Ferrovial y los gastos derivados de un proceso judicial que se ha elevado incluso hasta el Tribunal Supremo, que ha dictado varias sentencias resolviendo los recursos presentados por la Universidad y el Ayuntamiento.
La Universidad de Sevilla intentó rentabilizar la obra hasta el último momento e incluso propuso en junio pasado al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) reconvertir el espacio en unos jardines colgantes con mirador para pájaros, cafetería y zona de ocio, propuesta que fue rechazada por el Alto Tribunal.
La demolición se inició ayer con la llegada de las primeras maquinarias pesadas que van a restituir esta zona del parque, aunque está previsto que hoy lo haga el resto de la maquinaria que se va a emplear en estas labores. Los trabajos se desarrollarán en dos fases: la primera se prolongará hasta finales de septiembre próximo y consistirá en la demolición del andamiaje y hormigonado sobre el que se iba a levantar el proyecto de la arquitecta iraquí Zaha Hadid. En esta primera fase se dejará toda la parcela totalmente plana y libre de construcciones.
La segunda fase se iniciará con la reposición de todo el mobiliario que fue retirado en su día de los jardines, entre los que se incluyen la instalación de fuentes, bancos y elementos ornamentales. Esta fase se completará con la plantación de árboles y arbustos, que se llevará a cabo en otoño, al tratarse de la fecha más idónea para desarrollar esta labor.
El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla, Maximiliano Vílchez, aseguró ayer que la Gerencia de Urbanismo supervisará los trabajos de demolición de la Biblioteca, para comprobar que se realiza conforme al proyecto presentado por la universidad y de esta forma poder informa con posterioridad al TSJA sobre su desarrollo. Urbanismo dará cuenta a la Justicia sobre las "posibles incidencias" que puedan producirse durante la demolición, así como si la misma "se ha ejecutado conforme al proyecto presentado y a las sentencias" del tribunal.
Por su parte, el portavoz del Grupo Socialista en el Ayuntamiento, Juan Espadas, criticó que la ciudad tenga que destinar "dos millones de euros a destruir lo construido" y lamentó que el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, "no haya movido un dedo para encontrar una solución" a la cuestión. Espadas apostó por "mirar al futuro con respeto mutuo" a los distintos puntos de vista y quiso dejar claro que "en ningún momento" se sospechó que la construcción de la Biblioteca del Prado -que fue aprobada durante un mandato socialista- pudiera ser "lesiva o afectara al derecho a los intereses de los vecinos".
La Universidad de Sevilla no quiso ayer adelantar cuánto costará la demolición total de lo construido, ya que, según fuentes de la institución académica, la cifra exacta no se puede cuantificar por ahora al tratarse de unos trabajos muy "complejos" y porque la cuantía final dependerá de la posibilidad de reutilizar o vender algunos de los materiales que se desmonten.
En cualquier caso, la Universidad también negocia con la constructora Ferrovial, encarga del proyecto, para tratar de reducir el coste del proyecto que por ahora puede representar un coste de más de ocho millones, pero al que habrá sumar precisamente las indemnizaciones que deben abonarse a Ferrovial y los gastos derivados de un proceso judicial que se ha elevado incluso hasta el Tribunal Supremo, que ha dictado varias sentencias resolviendo los recursos presentados por la Universidad y el Ayuntamiento.
La Universidad de Sevilla intentó rentabilizar la obra hasta el último momento e incluso propuso en junio pasado al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) reconvertir el espacio en unos jardines colgantes con mirador para pájaros, cafetería y zona de ocio, propuesta que fue rechazada por el Alto Tribunal.
La demolición se inició ayer con la llegada de las primeras maquinarias pesadas que van a restituir esta zona del parque, aunque está previsto que hoy lo haga el resto de la maquinaria que se va a emplear en estas labores. Los trabajos se desarrollarán en dos fases: la primera se prolongará hasta finales de septiembre próximo y consistirá en la demolición del andamiaje y hormigonado sobre el que se iba a levantar el proyecto de la arquitecta iraquí Zaha Hadid. En esta primera fase se dejará toda la parcela totalmente plana y libre de construcciones.
La segunda fase se iniciará con la reposición de todo el mobiliario que fue retirado en su día de los jardines, entre los que se incluyen la instalación de fuentes, bancos y elementos ornamentales. Esta fase se completará con la plantación de árboles y arbustos, que se llevará a cabo en otoño, al tratarse de la fecha más idónea para desarrollar esta labor.
El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla, Maximiliano Vílchez, aseguró ayer que la Gerencia de Urbanismo supervisará los trabajos de demolición de la Biblioteca, para comprobar que se realiza conforme al proyecto presentado por la universidad y de esta forma poder informa con posterioridad al TSJA sobre su desarrollo. Urbanismo dará cuenta a la Justicia sobre las "posibles incidencias" que puedan producirse durante la demolición, así como si la misma "se ha ejecutado conforme al proyecto presentado y a las sentencias" del tribunal.
Por su parte, el portavoz del Grupo Socialista en el Ayuntamiento, Juan Espadas, criticó que la ciudad tenga que destinar "dos millones de euros a destruir lo construido" y lamentó que el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, "no haya movido un dedo para encontrar una solución" a la cuestión. Espadas apostó por "mirar al futuro con respeto mutuo" a los distintos puntos de vista y quiso dejar claro que "en ningún momento" se sospechó que la construcción de la Biblioteca del Prado -que fue aprobada durante un mandato socialista- pudiera ser "lesiva o afectara al derecho a los intereses de los vecinos".
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Este lugar se debe usar ahora para botellona, los militares siguen teniendo poder.
la derriban por culpa de los vecinos del bloque con el que linda porque quieren seguir usandolo como jardin privado un terreno publico que se iba a destinar a un bien comun, publico y plural y totalmente legitimo y legal, todavia hoy las grandes familias tiene sus parcelas de influencia, por mucha democracia que presumamos tener.
Dan dice ¨¿Que parte de "la biblioteca estaba en un lugar donde no se podía construir" no entendéis?. . ¨ Pues muy fácil. Esa parte donde si en vez de una biblioteca, se construye una iglesia mastodóntica para honrar al papa, la gente que demandó no habría protestado.