Eurocopa de leyenda (9)

1976: El peor cruce lleva a la eliminación

  • Un muro insalvable. España resuelve en su grupo de clasificación pero se topa en su camino con una Alemania campeona mundial que no dio opción.

KUBALA tampoco había podido llevar a España al Mundial de Alemania, derrotada por el gol de Katalinski en el desempate ante Yugoslavia en Fráncfort, y el reto era ahora la fase final del Campeonato de Europa que se iba a disputar en 1976 en Yugoslavia. Una empresa complicada, porque ni mucho menos la selección estaba entre las cuatro o incluso las ocho mejores del continente, pero, aun sin cumplirse el objetivo, en esta ocasión el papel fue más digno.

Caras nuevas que luego serían muy importantes se asomaron esos años al combinado español. Camacho, que durante mucho tiempo ostentó el récord de apariciones con España, Migueli, Santillana, Ángel Villar y Vicente del Bosque debutaron en esa época como internacionales, del mismo modo que otros futbolistas desaparecerían para siempre de las convocatorias de Kubala después del fiasco de Fráncfort ante los yugoslavos: no volvieron el valencianista Valdez ni el azulgrana Juan Carlos, además del retirado Amancio, y otros como Claramunt o Jesús Martínez apenas vistieron una vez más la camiseta española.

 España  quedó encuadrada en el Grupo IV, con Rumanía, Escocia y la por entonces bastante floja Dinamarca, repleta de jugadores amateurs.  Podía concluirse que la selección era favorita y lo cierto es que empezó de forma inmejorable, primero ganando en Dinamarca (1-2) y luego logrando el mismo resultado en terreno escocés con dos goles de Quini que remontaron el inicial de Bremner. El ceutí Migueli y Villar debutaron ese 20 de noviembre del 74, justo un año antes de que Franco muriera, y en el equipo formaron noveles como Castellanos, del Granada, y el zaragocista Planas II, ambos de fugaz paso por la selección.

Pero, cuando medio camino estaba hecho, todo se complicó con dos empates en casa ante Escocia y Rumanía. En Valencia, el joven Megido salvó un punto después de que Jordan adelantara a los escoceses en el primer minuto. Dos meses después, en el Bernabéu, España veía cómo Crisan neutralizaba bien avanzada la segunda parte el tempranero tanto de Velázquez. España tenía seis puntos en cuatro partidos y todo apuntaba a que se la tendría que jugar en Rumanía, donde nunca había ganado hasta ese momento. Cuarenta años después, sigue sin ganar.

En Bucarest, España logró el punto que le faltaba para clasificarse para cuartos ocho años después. Y si en el 68 la esperaba Inglaterra como campeona del mundo, ahora ocurrió lo mismo con una Alemania decidida a mantener su dominio en el continente. Era una Alemania sin Torpedo Müller ni Breitner,  que se apartó de la selección coincidiendo con su llegaba al Real Madrid y no volvió prácticamente hasta el Mundial 82, pero que mantenía en el equipo titular a siete u ocho campeones del mundo, entre ellos el kaiser Franz Beckenbauer. Finalmente se impuso la lógica y, tras el empate de Madrid, España quedó apeada del camino a Yugoslavia.  

El personaje: Iríbar, el adiós por la puerta de atrás del último mito del 64

Retirado Amancio dos años antes, el día del gol de Katalinski, sólo quedaba en la selección un superviviente del gran éxito del 64. José Ángel Iríbar (Zaráuz, Guipúzcoa, 1943) fue durante más de una década el titular en la portería, con apariciones esporádicas de Betancort, Sadurní,Reina, Deusto y Miguel Ángel,  hasta que un obús del alemán Beer desde más de 30 metros puso punto final el 24 de abril del 76 a su carrera internacional. Ésta se quedó en 49 partidos, que ahora pueden parecer pocos pero que entonces, aparte de ser el récord en España, eran un mundo si se tiene en cuenta que en seis años y medio de la era Kubala la selección sólo había disputado 31 partidos. Nunca se sabrá si fue el gol de Beer, la lesión que le impidió acudir a la vuelta de cuartos o incluso su evidente significación política como nacionalista vasco lo que alejó definitivamente al Chopo de la selección, pero el caso es que, a sus 33 años, ya no jugó más con España y fue Miguel Ángel, con el sevillista Superpaco como suplente, el que en Múnich tuvo que recoger de su red los goles de Hoeness y Toppmoller que dejaban en la cuneta a la selección. Atrás quedaban 18 años en el Athletic, 16 de ellos, todos salvo el primero y el último, como dueño absoluto de la portería.

El partido: Clasificación tras veinte minutos de sufrimiento

España llegaba a Bucarest con la obligación de puntuar para lograr la clasificación, pues una derrota la dejaba con pocas opciones, a merced de lo que ocurriera en el Escocia-Rumanía. Kubala dispuso para el choque un equipo cuajado de pretorianos (Migueli, Benito, Camacho, Pirri...) para intentar frenar las más que presumibles acometidas de Rumanía, y durante mucho tiempo la cosa funcionó. Todo pareció quedar claro con los goles de Villar y Santillana, pero un penalti metió en el partido a Rumanía y los últimos 20 minutos España sufrió de lo lindo para mantener el empate.

Rumanía: Raducanu;Satmareanu, Anghelini, G. Sandu, Lucuta;Dinu, Georgescu, Dobrin;Lucescu, M. Sandu (Iordanescu, 46’), Zamfir (Crisan, 63’).

España: Miguel Ángel;Sol, Benito, Migueli, Camacho;Pirri, Villar, Del Bosque;Quini (Satrústegui, 88’), Santillana y Rojo (Fortes, 76’).

Árbitro: Hans Weyland (alemán). Amonestó a Dinu y a Camacho.Goles: 0-1 (29’) Villar. 0-2 (56’) Santillana. 1-2 (71’) Georgescu (p) 2-2 (80’) Iordanescu.

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