Tres de (la mejor) TVE para el debate a cuatro

  • Los moderadores del programa del 13-J son referentes de la etapa más solvente de la pública

PODEMOS propone que su futura RTVE sea "como la BBC", una cadena de prestigio y bien respaldada económicamente (¿de dónde?). Rivera y Sánchez tienen miras más razonables, quieren que vuelva a parecerse a la de Zapatero, la del modelo de 2009, sin ataduras comerciales. Una buena decisión en un mal momento. Y el PP se conforma con que siga siendo esta Telemadrid esperancista, sin anuncios pero con muchos patrocinadores, y que sobre todo que no haga ningún ruido, que peque de indiferencia, una pública apartada como un jarrón descartado de la lista de bodas.

Ninguno de los líderes ha apelado a la TVE Roja, la cadena pública de los años 80 que se sacudía de todas sus postillas franquistas. La de Calviño y Pilar Miró, que gozaba de un plácido monopolio pero ambicionaba con atender a todos los sectores con variedad sociocultural en sus parrillas. De aquella buena época de descubrimientos y aperturas informativas surgieron Pedro Piqueras y Vicente Vallés. El de Telecinco es el conductor del informativo más visto, con gran diferencia, en estos momentos, aunque se cuestionen algunos de sus contenidos; y Vallés, que antes de fichar por Antena 3 dio impulso al 24 Horas, es habitual líder de la sobremesa y destaca por sus análisis afilados pese a mantener siempre una mirada templada. Ellos han sido elegidos por sus respectivos grupos mediáticos, las dos colosales y plutócratas privadas, para ser árbitros de un debate a cuatro de la Academia de Televisión que viene a ser heredero del que en la pasada campaña montó Atresmedia. En esta ocasión salta al campo Rajoy, después de que Soraya se comiera sin sal de frutas aquel marrón. La Academia a su vez admite así la derrota de su cara a cara y Campo Vidal, el presidente de la entidad, se queda junto a Fernando Navarrete como director. Ambos también pertenecen a la buena época de TVE y en el caso del realizador Navarrete, pionero del "riguroso directo" de aquellos programas de José María Íñigo, es incluso consejero de la cadena pública a propuesta del PP.

Una vez más en una campaña electoral vuelve a ser la pública nacional la maltratada y la malquerida. Pese a todo, ahí estará Ana Blanco, que aunque comenzó en Torrespaña a principios de los 90, lindando con el nacimiento de las privadas, se le sigue reconociendo como el rostro con más credibilidad de una corporación muy deficitaria, con el futuro ante el abismo y un presidente sin consenso. El debate a cuatro, noche política después de una sobremesa de debut futbolero, irá a la hora de El Hormiguero, donde Pablo Motos en estos días irá pasando lista.

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