El PP tiñe la provincia de azul al resurgir en Baza y Motril

  • Los socialistas consolidan su hegemonía en el Poniente y la Alpujarra, aunque no les basta con el voto rural El factor de IU, insustancial

El vuelco del PP no se circunscribe solamente a la capital y al Área Metropolitana, sino que también se ha reencontrado con el resto de cabeceras de comarca. Los populares le han dado un revés al PSOE donde más le duele, en los grandes municipios de la provincia. El color rojo ha desaparecido del mapa para retomar el tono 'azul 2011', el mismo con el que el Partido Popular pintó la geografía granadina hace cinco años y que ahora vuelve a resurgir en este inefable 26-J. Es significativa la victoria del PP en Motril, una ciudad que seis meses atrás se le escapó por poco más de 300 votos de diferencia. De esta manera, el ya diputado Carlos Rojas puede asegurar también su triunfo personal de que el partido al que representa gane los comicios en un municipio del que fue alcalde.

La capital de la Costa Tropical sirve de claro ejemplo para explicar el proceso de 'cambio' que se ha generado en los últimos meses en la provincia. Si en la noche del 20-D, la lectura rápida invitaba a valorar la fortaleza histórica del PSOE, que rescataba algunos de los municipios con más votos de toda la provincia, ahora es todo lo contrario. Por lo pronto, el PP supera la barrera de los 9.000 votos en Motril desequilibrando así una balanza que en diciembre se decantó del lado socialista por poco más de 300 votos. El llamado voto útil también ha tenido su efecto en Motril, pues tanto Unidos Podemos como Ciudadanos registran peores resultados que el 20-D, destacando especialmente que IU no haya sumado apenas votos a la confluencia de izquierdas.

En general, el análisis es bastante positivo para el PP en la Costa, pues en Almuñécar, uno de sus bastiones, consigue incluso dar un bocado más grande al PSOE. Igualmente, los populares salen victoriosos en otros municipios destacados como Albuñol o Gualchos-Castell de Ferro, lo que ayuda a consolidar la propuesta del partido conservador en la comarca costera. Los socialistas, por su parte, se tienen que conformar con mantener su feudo de Salobreña, aunque con el matiz de que el PP también sube tres puntos en la Villa.

La alegría del PP en el Sur de la provincia es equiparable a la del Norte. A su solidez en Guadix, los populares suman la reconquista de Baza. El giro en el municipio bastetano es la otra demostración de cómo el voto azul ha sido homogéneo y sin fisuras a lo largo y ancho de la provincia. El PP remonta para superar al PSOE por una ventaja de cinco puntos de diferencia repitiendo así la sorprendente victoria de 2011. Asimismo en la comarca de Baza, los socialistas sí ganan en la mayoría de municipios, aunque constatando que pierde fuelle el voto rural para el PSOE.

La cabecera de comarca que sí ha podido mantener en esta ocasión el PSOE es Huéscar, que no se va para el PP como sí ocurrió en 2011. No obstante, las diferencias se estrechan considerablemente y el municipio oscense conserva el color rojo por 167 votos. Margen exiguo que se repite en otros pueblos de la comarca como Castril y Orce. Además, en la Puebla de Don Fadrique, los populares sí son la fuerza más votada.

Un poco más cerca de la capital pero también al Norte, en la comarca de Guadix, el voto conservador se lleva la palma. Triunfo sin paliativos del Partido Popular en la capital accitana con un 39,4% de los sufragios, aumentando así su resultado respecto a los comicios del pasado 20 de diciembre.

Los dos únicos lugares donde el PSOE preserva su dominio son el Poniente y la Alpujarra. Los socialistas guardan la sonrisa para Loja, Huétor Tájar y Montefrío, tres grandes municipios en los que guarda una cierta distancia respecto al PP. De la misma manera, las montañas de la Alpujarra conservan su esencia socialista con una victoria muy ajustada en la capital de Órgiva, que contrasta con el mayor número de votos del PP en Lanjarón.

A pesar de que la victoria del PP en Granada le vale simplemente para reeditar el escenario del 20-D en lo referente a escaños, lo cierto es que ver la mayoría del mapa pintado de azul sí es muy representativo de lo que ha pasado a nivel general con Unidos Podemos y Ciudadanos, perdiendo el carácter novedoso respecto al bipartidismo, y el PSOE salvando los muebles por muy poco. Un resquicio socialista que empieza a ser cada vez menor.

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