A diestro y siniestro

Patriotas

EL patriotismo hace furor entre los candidatos a tres días de las elecciones. Nadie se retrae: la derecha gobernante es patriota por definición, desde sus padres fundadores. Rajoy reivindicaba el martes que el PP tiene 40 años. O sea, que el presidente se siente heredero de los impulsores de Alianza Popular y se anota los trece años de existencia de AP, a los que suma los 27 del PP, cuando cambió de siglas y jefe. Tampoco en la izquierda creciente Pablo Iglesias abomina de su pasado en las juventudes comunistas, aunque ahora se reclame socialdemócrata. Y también se califica como patriota, aunque no de ese país de países o nación de naciones con el que define a España. Él repite que su patria es la gente. Sánchez es un patriota de muchos metros cuadrados; por lo menos los que medía la inmensa bandera con la que se presentó hace justo un año como candidato a la Moncloa. Y Rivera ha reivindicado a España como nadie en la Cataluña del auge soberanista. Así que, patriotas todos, con más o menos pedigrí. Harina de otro costal es el patriotismo de partido. Es decir, lo que hacen los míos está bien hecho siempre, en toda circunstancia. El ministro de Interior nos brinda un ejemplo práctico: ha sido grabado en una conversación que deja en entredicho su conducta. En las conversaciones se oye a un ministro que intentaba implicar en casos de corrupción a parientes de dirigentes independentistas; dispuesto a filtrar datos a la prensa para arruinar las carreras políticas de sus adversarios y capaz de presionar a la Fiscalía para que afine la acusación donde no haya mucha base. Una conspiración perfecta. Pero lejos de cesar a Fernández Díaz por estos trapicheos antidemocráticos, el presidente se muestra escandalizado porque ¡le han grabado de manera ilegal! Hay veces que los candidatos se pasan de patriotas. De patriotas de partido...

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios