Rajoy defiende las diputaciones y el valor del mundo rural contra la crisis

  • El presidente del Gobierno visita Santa Olalla del Cala para rendir "homenaje" a los pequeños municipios. Afirma que junio es un buen mes en afiliaciones a la Seguridad Social.

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Merengazo -que no rock and roll- en la plaza del pueblo.  La de la Constitución de Santa Olalla del Cala, en concreto. En esta localidad onubense de poco más de 2.000 habitantes, camino de paso en la Ruta de la Plata y frontera de Andalucía con Extremadura, hasta la hora se paró (el reloj de la casa consistorial marcaba siempre las 15:25, ya fuera el alba o la madrugada) para recibir al líder del PP. 

Aunque azul en los dos últimos mandatos, este pueblo del corazón de la Sierra de Aracena que tiene entrañas socialistas, herencia que afloró en la última cita electoral, el fallido 20-D, en el que el PSOE cosechó el 70% de las papeletas frente al 30% del PP. Pero la ocasión lo merecía y en los bares del pueblo se comentaba la primicia: por vez primera en la historia de la democracia un presidente del Gobierno visitaba el municipio. 

Y eso que en principio no estaba previsto que Rajoy recalase en Huelva, puesto que solo se anunciaron actos suyos en las provincias de Almería, Granada, Málaga y Sevilla. Con este giro de fin de campaña, su paso por la provincia onubense no hizo más que constatar lo ya sabido, y esto es la importancia que Andalucía tiene para el PP en estos comicios. 

En este ambiente de euforia, el alcalde popular de la localidad, Antonio Plaza, como anfitrión del acto público que se celebró tras la obligada firma en el libro de honor del Ayuntamiento, se vino tan arriba que bien podría pensarse que una cosa es la confianza y otra mucho más ciega es la seguridad que Rajoy despierta en él. Porque el regidor aseguró que si tuviera que dejar a sus hijos, las llaves de su piso o su cuenta corriente a alguien, esa persona sería sin lugar a dudas el bueno de Mariano, "un señor presidente que habla de verdad" y de quien destacó su "cercanía" y "humildad". 

Como un "homenaje" a los pequeños municipios, el gallego se plantó en Santa Olalla del Cala para demandar "que a nadie se le ocurra tocar las diputaciones", y también para dejar claro que el país necesita al mundo rural, así como a sus sectores agrícola, ganadero y agroindustrial, en los que Huelva, junto a Almería, es la provincia que está a la cabeza en lo que a exportación se refiere.

Acompañado por la ministra de Empleo y cabeza de lista por Huelva al Congreso, Fátima Báñez; por el presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno, y el vicesecretario de Política Autonómica, Javier Arenas; el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno defendió que los derechos de los que viven en los pequeños municipios sean los mismos de los que viven en los grandes. 

En su férreo enroque a los entes provinciales, Rajoy recordó que entre 1983 y 1986 fue presidente de la Diputación Provincial de Pontevedra, periodo en el que "había muchas necesidades" y la brecha entre el mundo rural y urbano era más que constatable. Desde entonces, las cosas han cambiado para bien y, en este avance, a su juicio, las diputaciones han hecho una "gran labor", aunque aún hay camino por andar y por eso, tal y como aseguró, quiso estar ayer en Santa Olalla. 

Al presidente en funciones lo que le preocupa, y así lo dijo en su intervención, es el futuro del mundo rural, el paro y los servicios públicos, y no los posibles pactos postelectorales de los que tanto se hablan. En este punto, el jefe del Ejecutivo criticó también que algunos dirigentes políticos "quieren poner todo de color negro" y no reconocen el esfuerzo que se ha hecho en los años de la crisis. Frente a esto, mostró su reconocimiento a todas las personas que "se han esforzado y actuado con mucho coraje" para sacar a España adelante. 

Rajoy hizo un nuevo llamamiento a insistir en las políticas de creación de empleo "porque es el reto más importante" tras siete años de destrucción de puestos de trabajo. No en vano, recordó que este asunto repercute de forma directa en el mantenimiento del Estado del Bienestar. En esta tesitura, avanzó que este mes de junio, en sus palabras, está siendo "muy bueno en afiliaciones a la Seguridad Social" y, si se sigue por el camino fijado, se podrá conseguir el objetivo de crear "500.000 puestos de trabajo al año". 

Sobre empleo, oportunidades y querencias habló también Fátima Báñez. La sanjuanera subrayó la importancia de que Rajoy visite un "lugar de encuentro" como Santa Olalla del Cala, municipio que en el pasado acogió a habitantes "gallegos  que vinieron a defender a España de los ataques de Portugal o de Francia". Y los gallegos y los onubenses, en su opinión, hoy quieren construir la España del futuro con un gallego que se llama Mariano Rajoy. "Presidente, en Huelva te queremos. Te queremos mucho, Mariano; te queremos en Huelva", repitió la cabeza de lista al Congreso por Huelva. Precisamente desde esta provincia, según vaticinó Báñez, las urnas se llenarán el domingo de votos para el PP. 

Esas serán las papeletas que,  bajo el punto de vista de Juan Manuel Moreno, aportarán seguridad, tolerancia, respeto y moderación. El presidente del PP andaluz, que considera que ante el 26-J hay dos caminos (el "cierto", que es "el realizado en estos últimos cuatro años por Rajoy"; y el incierto, que es la "aventura de Iglesias), abogó por no poner en riesgo la recuperación y la creación de empleo. Porque para Moreno, además, apostar por el PP significa contar con el valor de la "experiencia" porque "todos necesitamos un piloto con muchas horas de vuelo y a nadie nos gusta montarnos en un avión cuando hay tormenta con un piloto recién llegado". 

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