El diputado 'disputado'

  • Unidos Podemos y PP luchan por el único escaño que, según los sondeos, está en juego

María Isabel Medina, número tres de la lista por Málaga de Unidos Podemos, y Ángel González, colocado en el cuarto puesto de la candidatura del Partido Popular. Esos son los dos nombres que, según los datos que se manejan en el seno de las principales organizaciones políticas, marcan el devenir de las elecciones generales del próximo 26 de junio en la provincia de Málaga. Que el protagonismo recaiga sobre uno u otro implicará que el PP es capaz de mantener los cuatro escaños a los que fue merecedor en la cita con las urnas del pasado 20 de diciembre o, por el contrario, cede ese cuarto asiento en la Cámara Baja a la nueva coalición Unidos Podemos. Bien es cierto que, al menos en las filas populares, existe una segunda vía que le permitiría mantener los cuatro diputados malagueños a costa, eso sí, de Ciudadanos, que perdería uno de los dos que consiguió hace seis meses.

De ambas quinielas, en la que parecen coincidir un mayor número de implicados es la que permitiría ver un triple empate a parlamentarios nacionales en el territorio malagueño: PP, 3; PSOE, 3; Unidos Podemos, 3. En este supuesto, Ciudadanos podría defender el logro de los comicios anteriores. Lo apretado del asunto, a lo que se suma la incidencia que la pérdida o ganancia de un escaño puede tener sobre el resultado final en el camino a La Moncloa, hacen de Málaga un espacio clave para las grandes organizaciones. En especial para el PSOE y el PP, que sí aseguran la presencia de un buen número de primeros espadas a participar de manera activa en sus campañas provinciales y la organización de al menos un gran acto-mitin con Mariano Rajoy (el próximo 20 de junio) y Pedro Sánchez, como protagonistas.

A diferencia de lo ocurrido días atrás en Sevilla, en Málaga, Sánchez no compartirá escenario con la presidenta de la Junta, Susana Díaz. No parece que vaya a ocurrir lo propio con las dos fuerzas emergentes. Ni los cabezas de cartel por Unidos Podemos, Pablo Iglesias, ni de Ciudadanos, Albert Rivera, contemplan pasear por la provincia en la búsqueda del voto.

En el seno del PP, aunque el último sondeo del CIS le garantiza el cuarto diputado nacional, son menos optimistas. "Por las cuentas que hemos hecho parece relativamente claro que la confluencia de IU y Podemos nos puede arrebatar ese cuarto escaño", explican desde la organización presididia por Elías Bendodo. Pese a ello, no se descarta una maniobra algo más compleja que acabe afectando de lleno a Ciudadanos. Conforme a esta vía, el PP no descarta recuperar ese cuarto asiento a costa de Ciudadanos, que se quedaría con un solo representante. Preguntado por la campaña, desde el partido inciden en que será "austera", aunque no solo en lo tocante a lo económico, sino también en lo simbólico, eludiendo la colocación de banderolas ni carteles. "No queremos causar más impacto entre los vecinos, que pueden estar ya cansados de tanta campaña", apuntaron las fuentes. Queda por confirmar el efecto que puede tener la presidencia como número uno de Carolina España, en sustitución del alcalde de Estepona, José María García Urbano, quien renunció a su puesto de parlamentario antes de acabar la legislatura. Como plantea el resto de formaciones, los populares abogan por "mucho paseo, por estar en los mercadillos y hablarle a la gente de tú a tú", indicaron.

En el PSOE, el planteamiento es el de mejorar los resultados del 20-D en el reto de ser la fuerza más votada. "Todo apunta a que la fuerza que gane perdería el cuarto diputado, que se lo llevaría Unidos Podemos, con lo que habría un triple empate", expusieron fuentes socialistas, que incidieron que Málaga es una de las provincias en las que la suma de las dos formaciones le puede dar mayor rédito en las urnas. Cara al contenido de la campaña, se ha cambiado tanto el eje del discurso como la dinámica de las acciones. "Ahora mantenemos el discurso de alternativa frente a todas las políticas de recortes, reforma laboral... pero metemos otra idea, que es que el cambio no puede tener intermediarios", señalaron. "Vamos fuerte contra Podemos, algo que el 20 de diciembre no se produjo en los mismos términos; pondremos encima de la mesa que quien garantiza el cambio es el PSOE", añadieron. En este sentido, se incide en el "radicalismo" de Podemos.

En Unidos Podemos se apuesta por una campaña "a ras de suelo, puerta a puerta", al tiempo que "austera en lo económico, pero desbordante de ilusión popular". A lo largo de las dos semanas que restan para la cita con las urnas, la coalición organizará actos de los principales líderes de los partidos de la coalición, si bien no se precisa si se garantiza o no la presencia de Iglesias. Desde la formación, asegura que se sale "a ganar las elecciones", al tiempo que subrayan que el objetivo principal es "superar al PP para liderar a partir del 26 de junio un gobierno de cambio". Para los responsables de Ciudadanos, el propósito pasa por mantener los dos diputados logrados, sin descartar la posibilidad de sumar otro escaño más. A ello no contribuirá la presencia del líder 'naranja', Albert Rivera, que no acudirá a la provincia a hacer campaña. Los responsables de la formación han diseñado una campaña "austera y de calle", con menos actos multitudinarios y "más contacto" con los ciudadanos.

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