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La exigencia lleva a la felicidad

  • El Betis recibe a la Real Sociedad, en la que debutará Moyà, con el objetivo de consolidarse en la zona europea.

  • Los verdiblancos quieren aprovechar la inercia ganadora iniciada el lunes.

  • El centrocampista camerunés Wilfrid Kaptoum es la principal novedad de la convocatoria de Setién.

El entrenador del Betis, Quique Setién, golpea el balón en un rondo entre Javi García y Rubén Castro. El entrenador del Betis, Quique Setién, golpea el balón en un rondo entre Javi García y Rubén Castro.

El entrenador del Betis, Quique Setién, golpea el balón en un rondo entre Javi García y Rubén Castro. / josé ángel garcía

Sin apenas tiempo para saborear la victoria en el Ciutat de Valencia, el Betis de Quique Setién afronta otra prueba en el Benito Villamarín ante un teórico rival de su Liga, esa Real Sociedad de Eusebio Sacristán que atraviesa una mala racha de juego y resultados en 2018. Los verdiblancos, que se auparon a la séptima plaza con su triunfo ante el Levante, quieren consolidar esa posición con un triunfo en Heliópolis, esa medicina que algunos están descubriendo ahora que conduce a la felicidad. Sí, ganar y ganar, y volver a ganar es el propósito de esa exigencia que quiere al Betis de regreso por Europa, algo imposible e impensable en el pasado más reciente.

A la mejora en la calidad de los fichajes se ha unido la labor de Setién y su grupo de trabajo, que están confeccionando un Betis con numerosas alternativas que casi se convierte en indescifrable para sus rivales. Si la esencia permanece inmutable, con una escuadra que pretende erigirse en protagonista desde la posesión del balón, las variantes tratan de paliar ese déficit defensivo que lo ha llevado a encajar ya 50 goles en el torneo liguero.

Aseguró Setién en la previa que vislumbra un duelo abierto, con un resultado más propio de un encuentro de tenis, como ya ocurrió en Anoeta en aquel espectacular 4-4, aunque tampoco se descarta que el regreso de Amat, ya recuperado de la enfermedad que le impidió jugar el lunes, lo llevara a volver a una defensa con tres centrales y dos carrileros.

Más allá de la disposición táctica y de los elementos que Setién elija para el once, con la ausencia segura de Guardado, el encuentro ante la Real no será un duelo de estilos y sí una batalla por la posesión, con una Real Sociedad que ofreció síntomas de mejora en Mestalla pese a acumular una nueva derrota.

Fuente: Elaboración propia. Gráfico: Departamento de Inforgrafía Fuente: Elaboración propia. Gráfico: Departamento de Inforgrafía

Fuente: Elaboración propia. Gráfico: Departamento de Inforgrafía

Quizá ésa sea la mayor diferencia hoy en día entre ambos equipos. Si en el Betis este 2018 lo ha devuelto a la pelea por un puesto en Europa, el conjunto vasco se halla inmerso en un estado de pesimismo que incluso ha estado a punto de finiquitar antes de tiempo la etapa de Eusebio como entrenador.

Las numerosas ausencias que arrastra el técnico realista tampoco le permitirán realizar demasiados cambios en el once. Jugadores importantes como Xabi Prieto, Aguirretxe, Willian José o Raúl Navas se quedaron en San Sebastián, al igual que el meta Rulli, aunque en este caso Eusebio sí podrá contar con un sustituto de garantías. Y es que la Real se movió con celeridad en las últimas horas para firmar al meta mallorquín Miguel Ángel Moyà para cubrir la ausencia del argentino, después de la desafortunada actuación del suplente Toño en Mestalla.

Desde San Sebastián se apuntaba ayer a que Moyà será hoy el meta titular de la Real, pese a que no ha llegado siquiera a pisar la ciudad. El balear, que pasó el reconocimiento médico el martes en Madrid, tenía previsto viajar ayer hasta la capital donostiarra, pero la nieve impidió este desplazamiento por lo que llegó directamente a Sevilla para incorporarse a la concentración del equipo. Hoy sí participará en un entrenamiento matinal que tiene previsto el cuerpo técnico, por lo que todo apunta a que por la tarde ya se pondrá los guantes como titular.

Precisamente, las inclemencias meteorológicas que ayer afectaron a la Real, y que incluso pusieron en peligro su desplazamiento a Sevilla, serán otro factor a tener en cuenta para el desarrollo del partido. Aunque se anuncia que el temporal amaina por la tarde, la lluvia y, sobre todo, el viento han estado azotando la capital hispalense en las últimas horas, por lo que tanto el césped como la pelota se podrían ver influidos por esos condicionantes.

Con mal o buen tiempo, el Betis quiere volver a ganar. La cultura de la exigencia desemboca en la felicidad de una afición que hoy de nuevo pondrá a rebosar el Benito Villamarín.

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