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Ni fútbol, ni pizarra, ni tensión, ni cambios...

  • Incomparecencia bética ante un débil Las Palmas

La pizarra del Las Palmas-Betis La pizarra del Las Palmas-Betis

La pizarra del Las Palmas-Betis

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El Betis de Quique Setién tocó fondo. Parecía complicado actualizar esa afirmación en apenas tres días tras el bochorno del jueves ante el Cádiz, pero los verdiblancos realizaron una continuación del esperpento en Las Palmas, donde casi no hicieron acto de presencia. La figura de Setién, muy cuestionada, se queda sin argumentos para justificar esa caída en el rendimiento.

Sin fútbol, con imprecisiones que empezaron en el portero y continuaron por todos los integrantes del once; sin tensión, con un equipo incapaz de recuperar la pelota y que sólo pretendía mantener la posición defensiva; con una nula reacción desde el banquillo, tanto en la propuesta inicial como en el desarrollo del partido...

Setién volvió a apostar por ese 4-3-3 inamovible en su libreta, pese a las facilidades ofrecidas en los últimos tiempos, y la sensación es que el equipo dejó de creer desde el minuto uno. Sólo la falta de eficacia de la Unión Deportiva, que por algo acumulaba ocho derrotas y un empate en las nueve jornadas anteriores, evitó un escarnio mayor y parecido al de Éibar.

Defensa

A la falta de aptitud exhibida ante el Cádiz, con unos errores individuales muy groseros, se unió la pasividad de todo el equipo. El intento de juntar las líneas se quedó en eso, ante la nula tensión para intentar dificultar los avances rivales. ¡Si hasta Bigas, el central, se marcó tres eslálones hasta el área bética!

La lesión de Javi García dejó a Amat como pivote de cierre, donde evidenció esas mismas carencias que posee de central, para acabar expulsado.

Ataque

Si Adán comenzó el duelo como lanzador del equipo, otra vez, sólo Tello y Joaquín ofrecieron algo de movilidad para intentar romper las líneas rivales. El catalán se aburrió pronto, tras comprobar que servía para poco; el portuense tuvo la mejor ocasión, con un disparo que Raúl Lizoain desvió al poste.

Virtudes

Que Adán sólo encajase un gol.

Talón de aquiles

La actitud de todos, la aptitud de muchos. La pérdida de fe en el credo de Setién, algo que se evidenció por vez primera.

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