Pasión vuelve al salvador El regreso se produce tras la restauración de su capilla

Brillos nuevos para recibir al Señor

  • La Junta de Andalucía aportará 160.000 euros para continuar con la segunda fase de restauración · Los trabajos se centrarán en la limpieza de los frescos de la bóveda y del muro que cobija el retablo exterior

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Cuando esta noche el Señor de Pasión suba la rampla que lo lleve hasta la iglesia del Salvador, muchos hermanos de esta corporación se van a encontrar con una capilla sacramental -donde se venera a sus titulares- totalmente remozada. Maderas, plata y pintura han sido objetos de una profunda restauración que se ha llevado a cabo durante estos últimos nueve meses y que ha sido sufragada en su mayor parte por la hermandad.

El proceso comenzó el pasado mes de mayo cuando se intervino en el retablo de Cayetano de Acosta que sirve de pórtico a la capilla. "Esta joya del barroco", como la define Carlos Piñar, hermano mayor de Pasión, fue costeada por la corporación sacramental -con la que se fusionó Pasión en 1918- a mediados del siglo XVIII y sirvió de inspiración para el retablo del presbiterio de la colegiata, de ejecución posterior.

Su reparación -centrada en la limpieza, fijación y reposición de piezas deteriodadas - ha corrido a cargo de Restauraciones Bellido, que ha intervenido en la mayor parte de los retablos del Salvador.

Otra de las fases importantes ha sido la limpieza del altar de plata que cobija a los titulares de la hermandad, labor llevada a cabo por Orfebrería Villarreal, taller que también ha ajustado algunas de sus piezas. Este trabajo ha sido sufragado por la Consejería de Cultura a través de Jesús Romero, director de Bienes Culturales.

Las obras han redescubierto por completo las pinturas y elementos ornamentales del interior de la capilla. Un grupo compuesto por cuatro licenciadas en Bellas Artes se ha ocupado de sacar a la luz todo el esplendor que el hollín y la suciedad se habían encargado de esconder durante muchos años.

María Jesús Barroso, una de las cuatro restauradoras, señala como una de las principales causas del deterioro de los frescos el incendio originado en la capilla en 1905 y que provocó un humo que todavía estaba acumulado.

En este sentido, el mayor descubrimiento ha sido el arco de mármol que enmarca el altar de plata y que durante mucho tiempo ha permanecido tapado por una capa de pintura. Ahora se pueden percibir claramente las volutas de su parte superior y las tres figuras simbólicas de las virtudes teologales que rematan el arco. En esta zona ha sido preciso trabajar con "punta de bisturí" para poder elimar los restos polícromos aplicados sobre el mármol.

Las 16 pilastras que se distribuyen por los muros también han sido limpiadas y se ha podido descubrir el oro con el que están recubiertos los capiteles. De igual modo, a los dos cuadros del ceramista Tovar Villalba -réplica de los que desaparecieron en el incendio- se les han eliminado los barnices oxidados y se les han limpiado los marcos.

Las puertas laterales de acceso -anteriores a 1726- también han sido objeto de restauración y en ellas se ha comprobado la magnífica labor de lacería empleada en su ejecución y su riqueza polícroma. Sobre ellas, destacan las figuras de alabastro que esculpiera Cayetano de Acosta, y que ahora lucen con una claridad sorprendente tras la limpieza a las que han sido sometidas.

Todo este proceso ha supuesto un desembolso de 260.000 euros que la Hermandad de Pasión ha sufragado gracias a los ahorros destinados para esta intervención y a las cuotas extraordinarias. Carlos Piñar ha destacado que "se ha podido hacer frente a este gasto gracias a las ayudas que hemos recibido de de distintas instituciones". La hermandad espera continuar dentro de un año -para entonces ya habrá otra junta de gobierno- con la restauración de las pinturas de la bóveda de la capilla y de la pared que cobija al retablo de Acosta. La Junta ya ha prometido una inversión para estas obras de 160.000 euros.

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