Nazarena

Concha Vicedo: Pionera en vestir la túnica de nazareno

  • Cuando la Hermandad de la Vera-Cruz decidió en 1985 que las mujeres podían salir de nazareno, fue una de las primeras en Sevilla en vestir la túnica para realizar la estación de penitencia igual que los hombres.

Fue en el año 1985. La Hermandad de la Vera Cruz convocó un cabildo general extraordinario para decidir si las mujeres podían realizar la Estación de Penitencia a la Catedral, desde aquel año, junto con sus hermanos varones. Curiosamente en aquella votación sólo podían decidir los hombres. Salió que sí, convirtiéndose esta hermandad en la primera en aprobar tal circunstancia. Aquella Semana Santa fueron seis las féminas que se plantaron la negra túnica de ruán para acompañar por primera vez a sus titulares en la procesión del Lunes Santo. Una de esas mujeres fue Concha Vicedo, casada y vecina de San Vicente, y salió con una cruz de penitente. Recuerda todo aquello con gran alegría, “fue una experiencia llena de ilusión y al mismo tiempo de responsabilidad al ser la primera vez que las mujeres podíamos acompañar a nuestros titulares vestidas de nazareno y ello sería examinado con lupa por la Sevilla cofrade”.

Desde entonces ha venido saliendo todos los años en su cofradía, exceptuando el año 1999, cuando por un problema de salud ocasionado por un accidente doméstico, no pudo realizar la estación de penitencia. Después de aquella primera experiencia en la Hermandad de la Vera Cruz, fueron muchas otras las corporaciones que se animaron a incorporan mujeres en sus cortejos procesionales, “la integración de la mujer en la Semana Santa es ya es casi plena”, aunque aún hay corporaciones que se resisten a admitir la igualdad de derechos en la Estación de Penitencia. En este sentido, Concha argumenta que “no se debe impedir a nadie que salga de nazareno por una malentendida tradición. Para impedir un derecho hace falta una razón fuerte y no basta un mero porque no me gusta”. De su primera salida recuerda la curiosidad de los espectadores por descubrir a aquellas mujeres, “se fijaban en las uñas, los ojos o los pies de los nazarenos e incluso alguno decía ¿Este es mujer? ¿Este es hombre?”, comenta. Un signo más de la plena integración de las mujeres en la Vera Cruz es que Concha es desde hace seis años diputada de cultos en la Junta de Oficiales.

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