De capa y cola (Un paréntesis en las vísperas)

Escena costumbrista

Bajo un cielo de gris hormigón el pastor de almas bendice la madera. Coros con guitarras y otros instrumentos musicales sin clasificación entonan cánticos con ecos de campamentos parroquiales. Letras pueriles para este domingo de Cuaresma donde el morado anuncia tiempos de preparación. Dura penitencia para unos vecinos que suben cada día al Gólgota de su barrio.

El manojo de romero esparce el agua bendita sobre estas imágenes (con estilo aún por definir) de imposibles expresiones. Adornan la escena rosas rojas que dejaron sus espinas en cada calle, en cada casa de la feligresía. Hubo quien sacó sus mejores galas para este recibimiento. Vino un trozo de Dios a cargar con su madero entre quienes ya tienen la espalda cansada de portar las cruces diarias. Y se trajo de compañera a una Madre que siempre llora las desgracias del destino. Escena costumbrista del Polígono Sur. Calvarios cotidianos.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios