Rubio Rubiales o el acuerdo entre abuelas de un nazareno

  • Las abuelas del niño cofrade nacieron en 1945 y se casaron con sus abuelos en 1971

  • Es del Betis y de Morante, y su padre entrevista a Curro Romero en la revista 'Cuaresma'

Rubio Rubiales o el acuerdo entre abuelas de un nazareno Rubio Rubiales o el acuerdo entre abuelas de un nazareno

Rubio Rubiales o el acuerdo entre abuelas de un nazareno

Esta historia surge un día de marzo de este año en el hotel Inglaterra. Amparo Rubiales me la puso en bandeja. Montesquieu habló de la división de poderes, pero este reparto era mucho más apasionante. Un periodístico titular de Gloria y Amparo. El protagonista se llama Juan Salas Alarcón Rubio Rubiales. Los apellidos tercero y cuarto, los de sus abuelas paterna y materna, son fundamentales.

Casi todos los sábados del año, Gloria Rubio Caracuel lleva a su nieto Juanito, de once años, a oír misa a la iglesia del Santo Ángel. A la salida, lo recoge Amparo Rubiales Torrejón, su abuela materna, que no oye misa y se lo lleva a comer. Gloria y Amparo dedicaron buena parte de su tiempo al Ayuntamiento de Sevilla. La primera ha sido casi cuarenta años jefa de área de Fiestas Mayores. La segunda formó parte del gobierno municipal en 1979 como concejal comunista y fue portavoz socialista en 1991 cuando Luis Yáñez renunció al escaño.

Sale en la Hiniesta, cofradía vinculada al Ayuntamiento donde trabajaron sus abuelas

El nieto es un cofrade múltiple. En una entrevista con su abuelo materno, Manuel Ramón Alarcón (1945-2015), al ser nombrado magistrado de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, después de comentar su decisión como decano de Derecho de retirar los crucifijos, el periodista le preguntaba por la foto de un niño de nazareno. "Mi nieto Juanito con la túnica de las Siete Palabras, acompañado por sus primos Ramón y Carlos", respondía Alarcón, sevillano de la calle Carlos Cañal, de niño hermano de la Soledad de San Buenaventura.

El abuelo materno de Juan Salas Alarcón fue en las elecciones de 1977 candidato del FUT (Frente Unido de los Trabajadores), puzle de la izquierda extraparlamentaria. Lo más rojo que hizo su consuegro, Juan Salas Tornero, abuelo paterno, fue nacer en el Moscú sevillano y jugar de niño con Eduardo Saborido.

El nieto del magistrado y de quien fue presidente de la Cámara de Comercio y vicepresidente de la patronal andaluza es hermano de la Hiniesta, la cofradía vinculada al Ayuntamiento donde trabajaron sus abuelas, de las Siete Palabras, el Silencio, la Macarena, la Esperanza de Triana y los Estudiantes. Es incondicional del Betis y de Morante. Su padre, Juan Salas Rubio, entrevista a Curro Romero en el último número de la revista Cuaresma.

El paralelismo entre las dos abuelas es asombroso. Las protagonistas del relevo del Santo Ángel nacieron en 1945: Gloria Rubio el día de la Virgen de los Reyes, Amparo Rubiales, el 20 de octubre. Son de la misma promoción de Derecho, a la que pertenecía Manuel Ramón Alarcón. Las futuras consuegras hicieron un viaje a París a mediados de los sesenta con su promoción, de la que formaba parte Ana María Ruiz-Tacgle, ex diputada y esposa de Rafael Escuredo. El ex presidente de la Junta era de la promoción de Juan Salas Tornero y se quedó con el piso que éste tenía en el Polígono de San Pablo cuando la familia se mudó a Los Remedios. En el Polígono nace Juan, el padre de Juanito. El barrio de Rafael Gordillo, el futbolista que fue costalero de los Gitanos -testimonio gráfico de Martín Cartaya- y a quien con Butragueño hizo Gregorio Conejo hermanos de los Negritos.

Las condiscípulas Rubia y Rubiales se casaron el mismo año 1971. "Yo la recogía en la calle Espíritu Santo cuando acababa los ensayos de Esperpento", contaba Manuel Ramón Alarcón de Amparo Rubiales. Juan Salas Tornero y Gloria Rubio se casaron en febrero del 71.

Juan Salas Alarcón puede presumir de abuelas en la sabatina del Santo Ángel y de abuelos dialogantes. Pocos sevillanos tan poco sectarios como Salas y Alarcón. "No soy una persona unidimensional, que diría Marcuse", me decía el magistrado y catedrático. "Me gustaba hablar de toros con mi suegro y hablo del Betis con mi consuegro. Los dos somos béticos antiloperistas". De la Semana Santa, a la Feria. Amparo iba a La Pecera; Gloria, a la caseta de Las Golondrinas.

Abuelas parisinas y abuelos del mayo francés. Manuel Ramón Alarcón vivió el aggiornamento en una salida de la Hiniesta. Juan Salas Tornero era del curso de Derecho de su amigo Felipe González Márquez y anfitrión de Bill Clinton en su visita a la Catedral cuando vino a Sevilla el ex presidente de los Estados Unidos que se quedó con las ganas de ser presidente consorte.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios