Una Semana Santa vigilada a través de cámaras

  • Cinco dispositivos filmarán todo lo que ocurra en la carrera oficial y su entorno desde cuatro ubicaciones distintas · El TSJAautorizó esta semana la colocación de las máquinas

Garantizar el orden cuando hay cientos de miles de personas concentradas en un área de apenas dos kilómetros es una tarea tan compleja que no basta con sacar a la calle a todos los policías disponibles, como se demostró con los incidentes de la Madrugada del año 2000. Nunca se supo qué fue lo que provocó que centenares de personas echaran a correr despavoridas sin dirección alguna aquella noche, pero el episodio puso de manifiesto que hacía falta un cambio en el tratamiento de la seguridad en la primera fiesta mayor de la ciudad.

Ocho años después de aquella Madrugada, la carrera oficial y su entorno estarán vigilados por primera vez con cinco cámaras de vídeo. La noche de las carreras supuso un punto de inflexión en los planes de seguridad para la Semana Santa. A partir de ahí se creó el Centro de Coordinación Operativa (Cecop), con la intención de que todos los servicios relacionados con la seguridad estuvieran presentes en una misma sala para gestionar de manera única cualquier imprevisto.

Luego se fueron tomando otras decisiones, como la colocación de varios retenes de agentes especializados en antidisturbios en lugares fijos del centro para hacer más visible la presencia policial en las calles, el control por un sistema de GPS del punto exacto en el que se encuentra cada hermandad en la calle o el cierre de determinadas vías cuando estuvieran saturadas de público.

Tanto se extremó la seguridad que a veces la Policía no dejaba pasar al público. La Amargura llegó a pasar por Sor Ángela de la Cruz casi sin gente, para ver la salida de los Estudiantes había que rodear toda la Universidad –que además es uno de los edificios con mayor superficie de la ciudad– y el trabajo a veces demasiado riguroso de los agentes antidisturbios en la Alfalfa generó más de un tapón un Martes Santo. 

De ahí que el alcalde dijera esta semana tras la reunión de la junta local de seguridad que no se volverá a poner en marcha aquello del numerus clausus en calles masificadas. “Se hará aplicando el sentido común y se actuará únicamente en el caso de que haya un riesgo para la seguridad. Pero no queremos quitar la bulla, sólo intervenir cuando se roce el umbral del peligro”, expuso Alfredo Sánchez Monteseirín.

Lo cierto es que desde el año 2000 hasta hoy da la sensación de que la maquinaria de seguridad durante la Semana Santa está bastante bien engrasada. Los únicos problemas que hubo en las últimas ediciones no pasaron de la clásica pelea de la bulla y ya ni siquiera se oyen las quejas de antaño por los problemas de la movida o la botellona al paso de las cofradías de la Madrugada. Y eso que hubo Semanas Santas complicadas, con mucha lluvia y procesiones rotas e incluso con episodios trágicos como la muerte de un hermano de la Carretería cuando la hermandad se refugiaba del agua en la Anunciación.

La gran novedad de este año es la instalación de cinco cámaras de seguridad que grabarán la carrera oficial desde cuatro ubicaciones diferentes. Los aparatos estarán colocados en los cruces de la carrera entre la Plaza del Duque y la Plaza del Triunfo y servirán para registrar cualquier posible incidencia. Se trata de una medida pionera que ha tenido que contar con el permiso del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

La comisión de videovigilancia del alto tribunal andaluz dio el visto bueno esta misma semana al proyecto, si bien está únicamente restringido al periodo comprendido entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección y no podrá mantenerse posteriormente. Las imágenes podrán servir de prueba ante los tribunales en caso de que registren la comisión de algún delito y también permitirán a la Policía reaccionar sobre la marcha ante cualquier situación imprevista. Vídeos de Semana Santa se habían hecho muchos hasta ahora, pero nunca de este tipo.

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