Miércoles santo

El agua ahoga el Miércoles Santo

  • El Miércoles Santo concluye sin que ninguna hemandad procesione por la amenaza de lluvia.

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Los Panaderos ha decidido no realizar la estación penitencial por la amenza de lluvia que se anuncia en torno a las once de la noche.

Las Siete Palabras ha sido la última cofradía en anunciar, a las ocho y veinte, la decisión de no salir. El hermano mayor, Antonio Sánchez Padilla, anunció al cuerpo de nazarenos que "no podemos hacer la salida procesional. El riesgo es mucho mayor que el beneficio que todos tengamos por la ilusión de sacar las imágenes a la calle".

El Cristo de Burgos anunció, después de pedir un receso de media hora, no realizar la estación penitencial, con lo que el destrozo del Miércoles Santo a causa de las inclemencias del tiempo son de enormes dimensiones.

La Hermandad de La Lanzada se convirtió en la sexta cofradía del Miércoles Santo que descarta realizar la estación de penitencia por el mal tiempo. El hermano mayor de la corporación comunicó la mala noticia por falta de garantías –"no puede ser", dijo–, y se une a la triste nómina de ausentes que forman ya Baratillo, Buen Fin, Carmen Doloroso, San Bernardo y La Sed.

Ignacio Respaldiza, hermano mayor de La Lanzada, explicó que "se nos da las ocho de la tarde como posibilidad de que no llueva durante dos horas, y no tenemos dónde refugiarnos. Pienso que no debemos hacerlo". "No puede ser. No podemos hacer otra cosa", resumió resignado.

El hermano mayor del Buen Fin, Carlos Bourrellier Pérez, anunció a las cinco menos diez de la tarde que la cofradía no realizará su estación de penitencia. Veinte minutos después, el Baratillo tomaba idéntica decisión, 35 minutos antes de su hora de salida. De esta forma, se unen a La Sed, San Bernardo y Carmen Doloroso, que ya habían tomado igual medida con anterioridad.

En el Arenal llovía con cierta intensidad cuando la hermandad comunicó a sus nazarenos la imposibilidad de acudir a la Catedral. Mientras organizaban la forma en que los nazarenos pudieran rezar ordenadamente ante los pasos, anunciaban que la capilla permanecería abierta al público entre las 19.00 y las 22.00 horas.

"Con todo el dolor de mi corazón, no podemos hacer la estación de penitencia", sentenció Carlos Bourrellier, hermano mayor del Buen Fin, quien realizó una explicación muy técnica de la situación. "Nos dicen los meteorólogos que hay una borrasca en el Cabo de san Vicente que envía chuascos continuamente. Están haciendo un semicírculo a su entrada por Huelva y salen por Portugal, se cargan de agua y vuelven a entrar". El convento tendrá abiertas sus puertas toda la tarde para contemplar a las imágenes.

Dos horas antes, la Hermandad del Carmen Doloroso anunció que no procesionaría debido a la amenaza de lluvia. El hermano mayor, Antonio Saldaña, explicó en la parroquia de Omnium Sactorum que el Cabildo Extraordinario de Oficiales decidió "por unanimidad" suspender la estación de penitencia de la cofradía.

Entre aplausos de los hermanos y con la voz entrecortada, Saldaña expicó que "nuestro patrimonio es la juventud y tenemos toda la vida por delante para disfrutar del Miércoles Santo. No es una decisión tomada a la ligera, pero debemos preservar a los hermanos. Los estrenos que íbamos a sacar a la calle son importantes, pero lo material siempre tiene solución", concluyó.

Al filo de las dos de la tarde, San Bernardo acompañó a La Sed en la decisión de no realizar la estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral. La hermandad del arrabal optó por la prudencia ante un parte meteorológico que ofrecía pocas dudas sobre la persistencia de las lluvias. La Sed, por su parte, realizó un intento por poner a sus nazarenos en la calle, algo que fue revocado sobre la marcha ante la aparición de la lluvia y las noticias de chubascos por distintos puntos de Sevilla y alrededores.

La Sed, después de muchas dudas, decidió contra pronóstico sacar sus pasos, si bien no llegó a salir ninguno de ellos. Todo el cuerpo de nazarenos del paso del Cristo de la Sed se encontraba en la calle cuando la junta de gobierno regresó descartar la estación penitencial. En ese momento, el primer paso ya se había levantado en el interior de su templo y los ciriales se encontraban custodiando la puerta.

La aparición de la lluvia en distintas zonas de la capital decantó la decisión de la Sed. En pocos minutos, el agua se extendió por toda la ciudad.

La siguiente hermandad en orden de salida, San Bernardo, decidió igualmente no salir. Así, el hermano mayor, Antonio Rodríguez Hidalgo, anunció antes de las dos de la tarde que la cofradía se quedaría en el templo.

"Todo el que haya mirado al cielo sabrá que se impone la prudencia y la cordura. Hay momentos en que no valen las razones del corazón", informó a los nazarenos Rodríguez Hidalgo. "Lamento, después de la experiencia de hace tres años, que muchos no habíais vivido, que el cabildo de oficiales ha decidido no salir a la vista de los partes que ofrecen un 80% de posibilidad de lluvias de forma intermitentes hasta altas horas de la noche", añadió con evidente pesar antes de realizar un culto privado en sustitución de la estación penitencial.

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