El párroco regresa a la infancia

  • con el patrono de europa· El mismo día salen la hermandad de la iglesia de la que es párroco y la de su barrio, con la que fue nazareno · Sólo acompañó a los Javieres en su primer año de párroco, escoltado por cuatro bomberos de Nueva York por el 11-S · Llegó a la capital, donde nació, después de ejercer el sacerdocio en Casariche y Aznalcázar, dos modelos de vida rural

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SALE de la iglesia de Ómnium Sanctórum con una linterna. No es acomodador del cine Cervantes, que está justo frente al instituto San Isidoro donde Pedro Juan de Dios Álvarez Barrera, párroco de este templo, da clases de Religión. Su presencia con la linterna, luz para la oscuridad, es toda una metáfora de estos días irrepetibles que vive la ciudad. La compró en los chinos y se dirige a uno de los puestos del mercado de la calle Feria. Junto a la frutería Isidro, donde despachan Elena y Mariló, hay una cuartelá donde venden artículos de electricidad. El párroco compra pilas para la linterna.

"Es para los oficios. El Viernes Santo y en la Vigilia del Sábado Santo la iglesia está completamente a oscuras y necesitamos la linterna para las lecturas". La iglesia se cierra a cal y canto y los asistentes escuchan algunos de los fragmentos más bellos del libro más hermoso. Antes de que lleguen las horas del límite, el párroco de Ómnium Sanctórum vive su día más intenso el Martes Santo. Llegó a la capital después de ser párroco en Casariche y en Aznalcázar, dos modelos del campo sevillano.

Sólo en su primer año de párroco acompañó en su salida y procesión a la Hermandad de los Javieres, inquilina de esta iglesia. Un Martes Santo muy sonado: este cura hizo el recorrido hasta la Catedral escoltado por cuatro bomberos de Nueva York, un homenaje a los héroes del 11 de septiembre que gestionó Gary Bedell, el canadiense que de directivo de su país en la Expo pasó a costalero de los Panaderos y los Javieres.

El párroco no volvió a salir con los Javieres porque este mismo día sale la cofradía de su familia, de su barrio. La de San Benito. La iglesia en la que lo bautizaron, donde hizo la primera comunión y recibió la confirmación. Donde cantó misa por primera vez. De niño fue nazareno de San Benito, primero con varita y después con cirio. Y pasó por todas los peldaños de la escalera penitencial: diputado de tramo del Cristo de la Sangre, mayordomo, presidente del grupo joven de la hermandad y hace justamente 25 años salió por primera vez en la presidencia del paso de palio, la Virgen de la Encarnación -"muy parecida a la Estrella"- en representación del clero, al coincidir con el año que se estrenó como diácono.

Es el tiempo de sus bodas de plata, porque el año próximo hará 25 años de su ordenación sacerdotal. "La Hermandad de San Benito me becó el Seminario". Hasta ese punto están unidos ambos extremos de su fe, la túnica de nazareno y el hábito de sacerdote. "En mi casa, el Martes Santo siempre es un día grande. Mis hermanos son de San Benito. Y mis sobrinos". Hijo de un camarero de La Ponderosa, es su barrio.

El cura de la linterna ha iluminado otras vocaciones. Está muy orgulloso de dos discípulos que en septiembre, en la misma iglesia de Ómnium Sanctórum, cantarán misa en su ordenación como presbíteros. A Javier lo han destinado como coadjutor a Lebrija; a Félix, a una iglesia del polígono San Pablo. Al primero le becó el Seminario la Hermandad de San Benito; al segundo, la de Montesión. Los dos están muy unidos a esta hermandad. Javier fue costalero y Félix diputado de culto. Javier es prioste del Carmen Doloroso y Félix diputado de Caridad. A esta hermandad sí la acompañará este párroco mañana hasta la Catedral porque es su director espiritual.

Martes Santo de San Benito. Martes Santo de los Javieres. La bifurcación cofrade de un párroco que se ha convertido en una referencia de la barriada. La iglesia de Ómnium Santórum está junto a la casa donde el maestro Tejera empezó a reparar instrumentos para los músicos de las bandas. Pedro Juan vuelve con la linterna y las pilas. Se la da al sacristán. Una ayuda para quien asuma la lectura del Génesis y los evangelistas. Hoy es un día grande en la calle Feria. Pero el cura párroco tiene un compromiso con su barrio. Con su familia. Con San Benito, patrono de Europa.

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