Un total de 200 personas han fallecido en las carreteras andaluzas en 2017

  • Son 14 muertos más que el año anterior. A nivel nacional 1.200 personas han fallecido en estas circunstancias.

Un total de 200 personas han fallecido en las carreteras de Andalucía durante el 2017, según ha desvelado el director general de Tráfico, Gregorio Serrano, que ha presentado el balance de siniestralidad en las carreteras españolas. Este cómputo sólo tiene en cuenta los fallecidos en vías interurbanas y los datos están contabilizados a 24 horas.

Así, el número de víctimas en las carreteras andaluzas se incrementa en 14 respecto al número de personas fallecidas en el 2016 -que fueron 186--, lo que supone un incremento porcentual del ocho por ciento.

En cuanto al resto comunidades autónomas, dos han tenido un importante descenso en términos absolutos: Galicia (29 menos) y Comunidad Valenciana (17 menos). Sin embargo, Castilla La-Mancha (19 más), Madrid (16 más), Cataluña (15 más) han visto aumentado el número de fallecidos, al igual que Andalucía.

A nivel nacional, en total de 1.200 personas han fallecido en 1.067 accidentes en las carreteras españolas durante 2017. Se trata de 39 muertos más y 28 accidentes más que en 2016, lo que supone un incremento en ambos casos del tres por ciento.

Supone la peor cifra de víctimas mortales desde 2013, año en que se registraron 1.134 fallecidos, un seis por ciento menos que en 2017. Serrano ha atribuido este ascenso en el ejercicio 2017 al "incremento importante" en el parque de vehículos y en los desplazamientos. Según ha señalado, se han registrado menos fallecidos en autopistas y más en carreteras convencionales (77 por ciento del total).

En todo caso, 2017 se convierte en el segundo año consecutivo en que se incrementa el número de víctimas mortales en las carreteras después de 14 años seguidos de descensos en los fallecidos, si se tiene en cuenta el cómputo a 24 horas. El número de fallecidos en las carreteras ya superó al del total de 2016 el pasado 19 de diciembre.

Desde 2004, la siniestralidad vial ha ido disminuyendo año tras año, hasta que esta tendencia se rompió en 2016, con 30 fallecidos más que en 2015. Además, desde hace dos décadas no se producían dos años consecutivos de aumento en las víctimas mortales.

Entre los fallecidos, se han incrementado el número de ciclistas, con 44 muertos frente a los 33 de 2016; motoristas, con 240 frente a los 214 de 2016, así como los registrados en furgonetas y turismos. De los 240 en motocicleta, dos no utilizaban casco, al igual que ocho de los 44 ciclistas, pese a ser obligatorio en vías interurbanas.

Por el contrario, han descendido los fallecidos en el colectivo de los peatones, con 91 frente a 120 en 2016 (24 por ciento menos). También han bajado los heridos hospitalizados, un total de 4.887, 336 menos que en 2016 (un 6 por ciento menos). 

El 77%, en vias convencionales

Por tipo de vía, el 77 por ciento de los fallecidos han tenido lugar en vías convencionales. Concretamente, perdieron la vida en este tipo de vías 792 personas (30 más que en 2016), lo que supone un incremento del cuatro por ciento, mientras que el 23 por ciento restante de las víctimas mortales fueron en autovías, un dos por ciento menos que en 2016. Estas cifras no incluyen los datos de Cataluña.

Asimismo, la salida de vía sigue siendo la causa de accidente mortal más frecuente, con el 41 por ciento de los casos, en las vías de alta capacidad, mientras que el 20 por ciento de los fallecidos tuvieron lugar en accidentes con colisión trasera y múltiple y el 15 por ciento en atropellos a peatones. En las carreteras convencionales, el 42 por ciento de los muertos se debió a accidentes en los que el vehículo se salió de la vía, mientras que un 28 por ciento se debió a colisiones frontales. 

175 iban sin cinturón de seguridad

Por grupos de edad, el que más ha aumentado el número de fallecidos ha sido el de 25 a 34 años, con un incremento del 37 por ciento, y el de 55 a 64 años, con un aumento del 16 por ciento. Asimismo, ha habido un descenso en las víctimas mortales en los mayores de más de 65 años. En cuanto a los niños (hasta 14 años), ha habido 21 fallecidos, tres más que en 2016.

Sobre las causas de los accidentes mortales, la más frecuente es la conducción distraída (32 por ciento). Según el director de Tráfico, se confirma así que la utilización del móvil al volante es una "lacra importante" y que no solamente preocupa a España sino a Europa y todo el mundo. Además de las distracciones están presentes la velocidad inadecuada (26 por ciento), el cansancio o sueño (12 por ciento), el alcohol (12 por ciento) y las drogas (once por ciento).

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