La cita en Antequera arrumba el partidismo en favor del consenso

  • Los dirigentes de las corporaciones provinciales dibujan el futuro en un encuentro en el que se diluyeron los colores políticos.

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Antequera como símbolo, como "centro geográfico" de Andalucía, sobre el que fundamentar el debate como método de mejorar la comunidad. El presidente y editor del Grupo Joly, José Joly, lo verbalizó en su introducción a un encuentro con la ambición de arrojar luz sobre el reciente debate abierto en relación al futuro de las diputaciones provinciales. Reunir a los ocho presidentes andaluces de este organismo de la estructura del Estado nunca es tarea fácil. En Antequera estuvieron todos, con la excepción del presidente de Almería, Gabriel Amat, a quien se lo impidió su agenda, pero con la voluntad de contribuir al valioso debate delegó su participación en su vicepresidente, Javier Aureliano García.

En Antequera se recogieron, de este modo, instantáneas difíciles de repetir. En la cita antequerana se diluyeron los colores políticos y se impuso el deber hacia Andalucía y los vecinos que habitan en municipios de menos de 20.000 habitantes. El director de Publicaciones del Grupo Joly, José Antonio Carrizosa, lo resaltó en su introducción al debate: "El mantenimiento de las diputaciones es de los pocos temas en los que el PP y el PSOE han sido capaces de ir de la mano".

Los asistentes al encuentro lograron llegar a conclusiones unánimes producto del diálogo sosegado. Principalmente, coincidieron en la necesidad de efectuar cambios en la estructura del Estado con el objetivo, no quitar peso a las administraciones locales, sino de incrementarlo. En su opinión, el proceso constituyente que se vivió en la Transición no ahondó lo necesario en dotar a las diputaciones y ayuntamientos de competencias y financiación acordes a su importancia por la cercanía con los ciudadanos. En la cuestión de si apostar por la centralización o seguir apostando por la descentralización, nadie tuvo dudas. A Andalucía le interesa lo segundo. Su distribución de la población en núcleos a cientos de kilómetros de las capitales, cuyo peso demográfico además está lejos, en su mayoría, de ciudades como Madrid o Barcelona, no deja lugar a dudas de que apoyar las ideas surgidas "por gente que desconoce el mundo rural" podría tener consecuencias fatales para cientos de miles de andaluces.

Esta voluntad constructiva fue la que permitió que se vieran imágenes como la de adversarios políticos, el presidente socialista de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, y el presidente de la institución en Málaga, el popular Elías Bendodo, colaborando e intercambiando ideas para un mejor funcionamiento de la instituciones que dirigen. Una estampa que se replicó una y otra vez con distintos protagonistas en una jornada que todos los participantes pidieron repetir.

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