Detectan billetes falsos en varios establecimientos de la costa onubense

  • Sobre todo en la localidad de Cartaya donde han conseguido engañar a los empresarios a pesar de las falsificaciones calificadas como "muy burdas"

Al menos cinco establecimientos distintos de la costa de Huelva han detectado billetes falsos de 20 euros, sobre todo en la localidad de Cartaya, que han conseguido engañar a los empresarios a pesar de ser falsificaciones calificadas como "muy burdas".

Fuentes del sector han indicado que una de las empresas es una floristería situada en pleno centro de esa población, donde se entregaron dos billetes en dos compras distintas, aunque sólo al cerrar la caja por la noche y hacer recuento fueron descubiertas las falsificaciones.

Los billetes falsos presentan diferencias evidentes con los auténticos, como que la banda metálica plateada que tiene impreso el valor del billete es borrosa y de color plomo. Además, el billete falso no tiene la marca de agua que se ve al trasluz.

Otros lugares donde han detectado billetes falsos de veinte euros en Cartaya son casas donde se venden productos de la huerta o un bar, donde se descubrió a tiempo el engaño cuando un cliente fue a pagar una consumición. La presencia de los billetes falsos ha sido puesta en conocimiento de la Guardia Civil.

Desde que aparecieron los euros, ya se han detectado varias partidas de billetes falsos en la provincia de Huelva, si bien siempre han sido en cantidades pequeñas y de forma aislada.

Los billetes de 20 y 50 euros son los preferidos de los falsificadores, que cada vez imitan mejor el papel moneda y lo hacen en mayores cantidades. A pesar de que el euro es una moneda difícil de falsificar, al estar fabricados los billetes con una pasta de algodón y lino, sin blanqueantes ópticos, lo cierto es que el número de falsificaciones crecen.

La mayoría de los españoles desconocen cómo comprobar la autenticidad de los billetes de euro. Los elementos de seguridad de los billetes de euro poseen, por una parte, una impresión calcográfica, en donde algunos elementos están impresos en relieve, para que sean fácilmente detectados al tacto. La marca de agua, por su parte, está compuesta por una imagen y un número que aparecen en el billete al mirarlo a contraluz. El hilo de seguridad, la banda holográfica, la banda iridescente y las cifras con tinta de color variable completan unas medidas de seguridad muy fiables, pero que los falsificadores consiguen imitar cada vez mejor.

La elección de unos lugares y no otros para establecer bandas de falsificación de moneda no es casual. La legislación de cada país de la eurozona castiga de forma diferente la falsificación de billetes. En España, la condena, que puede alcanzar los 12 años de prisión.

las organizaciones delictivas necesitan para culminar el fraude de la falsificación los llamados pasadores, es decir, gente que se encarga de poner los billetes falsos en circulación. El procedimiento que llevan a cabo es comprar artículos de poco valor con billetes grandes, ya que la ganancia está en el cambio. Lo normal es que lo hagan en establecimientos repletos de gente, para que el dependiente no pueda prestar demasiada atención a verificar la autenticidad del billete.

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