Unesco aprueba el proyecto del Puente salvo en el pavimento

  • Aconseja hacer un seguimiento del granito y sustituirlo por otra alternativa · Asegura que "no le faltan razón" a las quejas ciudadanas que han percibido un "cambio brusco" tras la rehabilitación

El Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), órgano asesor de la Unesco en materia de patrimonio histórico  y que ya expuso su posición sobre las parcelaciones de Medina Azahara, ha valorado positivamente el desarrollo de la restauración del Puente Romano de Córdoba gracias a la que "los valores universales del bien no han sido alterados". Dicha opinión favorable a efectos generales se torna en críticas en el fuerte cambio de imagen del monumento por el uso de pavimento de corte industrial de granito rosa, que sustituyó al adoquinado que se colocó en 1927.

El dictamen de Icomos, realizado a instancias del Pleno municipal, reconoce que la fuerte degradación del monumento ha motivado que, tras la restauración, aparezca "una apariencia de material nuevo", que irá matizándose con el tiempo. Sostiene Icomos no sólo son edificaciones sino "la forma en la que se perciben". Por ello, manifiesta que no "deben forzarse modificaciones bruscas", que suelen ser mal entendidas por los ciudadanos. "El patrimonio sólo legitima su función social en la medida en que es apreciado por aquellos que lo crearon o lo heredaron directamente", afirma.

Aseguran los expertos de Icomos que el nuevo pavimento no merma la riqueza del monumento. Sin embargo, reconoce que pudo haberse optado por un ensolado más parecido al existente, sobre todo porque la limpieza general del Puente Romano le había hecho perder "la pátina", de forma que los cambios de percepción hubieran sido mucho más matizados. Icomos ofrece un consejo directo a las autoridades responsables de la obra. Asegura que se puede realizar un seguimiento del estado del granito rosa de forma que, si su uso no resulta satisfactorio, se opte por cambiarlo por otra alternativa dentro de unos años. Manifiesta Icomos que ello no tendría más consecuencias que las derivadas del gasto público que tendría que efectuarse para esta finalidad.

Mantiene la organización que los aspectos que están bajo crítica son menores si se analiza el proyecto en su globalidad. Los expertos de Icomos mantienen que un cambio en la pavimentación "no tendría por qué alterar ni su autenticidad ni su integridad". Niega en cualquier caso el dictamen que el proyecto de Juan Cuenca haya generado un daño al monumento, pese a que reconoce que las mayores críticas a la iniciativa "no está falta de razones". En cualquier caso, se asevera que se debería haber tenido en cuenta la opinión de los cordobeses en el sentido de no adoptar decisiones que hubieran podido recibir el rechazo de la ciudadanía.

Una cuestión de cierta relevancia que aparece en el informe es que, en este caso, se omitió un trámite que la Unesco considera relevante. Recuerda Icomos que el organismo internacional tiene mucho interés para que, antes de iniciar una obra en un monumento catalogado, se remita el proyecto para que no se adopten decisiones "difícilmente reversibles". Hubiera gustado en la organización que se hubieran remitido los proyectos básicos de intervención de forma que se pudiera opinar al respecto. Eso no se hizo, y se le recuerda al Ministerio de Cultura su responsabilidad al respecto. Como se recuerda al Consistorio y la Junta que acudir a Icomos cuando las obras se encuentran muy adelantadas, es de poca utilidad para llegar a consensos básicos.

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