La condena a su asesinato y al terror de ETA centran el homenaje a Infante

  • El Parlamento evoca la figura y la obra del padre de la patria andaluza como referente contra la violencia, la intolerancia y en favor de la libertad · Los partidos vuelven a discrepar sobre el acto

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El Parlamento de Andalucía fue ayer escenario, por tercer año, del homenaje a Blas Infante, considerado padre de la patria andaluza. El 10 de 1936, el notario nacido en Casares fue fusilado por tropas franquistas en el kilómetro 4 de la antigua carretera de Carmona. El presidente del Gobierno andaluz, José Antonio Griñán, fue muy explícito: "Hay que decir claramente que [Blas Infante] fue asesinado, no sentenciado".

La cámara autonómica evocó la obra y la figura de Infante con un acto en el salón de usos múltiples presidido por la presidenta del Parlamento, Fuensanta Coves, y en el que estuvieron presentes familiares de Blas Infante, con su hija María de los Ángeles al frente. Su hermana María Luisa, que falleció el mes pasada, fue recordada en uno de los instantes más emotivos del acto. Los bisnietos de Infante, Francisco y María Delmás, leyeron pasajes de su obra.

La presidenta del Parlamento trazó un paralelismo entre quienes acabaron con la vida del padre de la patria andaluza y la "mano asesina de quienes desprecian la libertad" y continúan matando, en clara referencia a los últimos atentados de la banda terrorista ETA. "Hay pueblos que aún viven la muerte de los suyos, que tienen que convivir con el odio e intentar vencerlo día a día en una lucha desigual, pues los violentos desconocen toda regla", dijo Coves, que transmitió la solidaridad de los andaluces a los ciudadanos que padecen esa situación.

Coves destacó que cada 10 de agosto, Andalucía, "enarbolando el nombre de Blas Infante como bandera de democracia, no sólo canta a sus señas de identidad, sino que transmite un mensaje de condena a la intolerancia, de rechazo a la violencia y, sobre todo, lanza un grito de libertad, de libertad de pensamiento y de libertad de expresión".

Por su parte, el jefe del Ejecutivo andaluz, José Antonio Griñán, abundó en la línea marcada por Coves y proclamó que "el peor infierno es la violencia inútil y criminal", extrapolando así también el asesinato de Infante y los recientes golpes de ETA en Mallorca. "Qué triste es que haya personas que dediquen toda su vida a hacer daño a personas bien. Imagínense el modelo de convivencia que sería el que propugna esa pandilla de asesinos", agregó.

Una lectura mucho más política de la figura de Infante hizo el presidente del Partido Popular en Andalucía, Javier Arenas, que glosó el "reformismo" del notario fusilado en la guerra civil. "Fue un gran reformista en su tiempo y eso es lo que necesita hoy Andalucía, con un millón de parados", dijo el líder del PP-A, para quien Infante, "contrario al conservadurismo", habría "rechazado el modelo de financiación autonómica y el cobro "en especie" de la deuda histórica.

Además, Arenas lamentó que el Parlamento no haya celebrado un pleno institucional para homenajear a Blas Infante.

A la naturaleza del acto se refirió también el coordinador general de Izquierda Unida, Diego Valderas, que se mostró muy criticó con la sesión celebrada ayer. "Me ha parecido un acto triste, de segundo nivel, y que sigue siendo una celebración de tapadillo al margen del pueblo andaluz". Blas Infante y la bandera andaluza "merecen un mayor nivel integración en la cultura y el sentimiento del pueblo andaluz actual", reclamó el dirigente de IU.

Valderas reveló que Coves le ha comunicado que la Mesa de la Cámara abordará la propuesta que él le ha trasladado sobre la creación de los premios Blas Infante, con una primera edición en 2011, cuando se cumplen los 75 años de su muerte. "Espero que esto signifique que los actos en deferencia a Blas Infante empiecen a alcanzar el relieve que se merecen", agregó.

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