Jornada Técnica

El sector reclama más dureza contra la venta manual de tabaco de contrabando

  • El 34% de los fumadores de Andalucía adquieren el tabaco a través de canales ilegales. Los tabaqueros exigen más campañas de sensibilización y acciones de Sanidad.

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Hay varios datos que dan la medida de la falta de conciencia social sobre el problema del contrabando en España y especialmente en Andalucía, además de la complejidad de la lucha contra esta lacra que tienen no sólo las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, sino todos los actores que participan en la cadena de producción y venta del tabaco. Sólo un tercio de la población, según un estudio de mercado de Altadis, sabe que únicamente se puede comprar tabaco a través de estancos y máquinas de vending autorizadas y que ninguna otra vía es legal. Además, más del 40% del tabaco incautado en España en 2013 procede de Andalucía y fundamentalmente fue sacado ilegalmente por la Verja de Gibraltar. 

Son dos caras de la misma moneda: al arraigo en la sociedad de esta práctica, de la que se tiene noticia desde el siglo XVII, se suma la proximidad con el Peñón. En España, el 80,3% del precio de cada cajetilla de tabaco son impuestos, mientras que en Gibraltar o Andorra este margen se reduce al 20% o incluso menos, según el profesor de Sociología de la Universidad de Sevilla Álvaro Rodríguez. 

"Acabar con el contrabando de tabaco es como acabar con la enfermedad. Pero siendo conscientes de esto, su presencia y efectos se pueden mitigar". Así opina el teniente coronel de la Guardia Civil Alfonso Rodríguez Castillo, jefe de la Policía Judicial e Información de la zona IV de Andalucía, uno de los ponentes en las Jornadas Técnicas Concienciación social sobre el problema del comercio ilícito de tabaco, organizadas por Grupo Joly, editor de este periódico, en colaboración con Imperial Tobacco Altadis y que se desarrollaron ayer en Sevilla. 

Inaugurado por el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido -que se comprometió a crear un grupo de trabajo en el Ayuntamiento de Sevilla para combatir el menudeo en las calles-, el seminario sirvió para ahondar en los datos que sitúan a Andalucía muy por delante en una actividad que, según el profesor de Sociología, "es un indicador de pobreza: a más contrabando, mayor tasa de pobreza", como demuestra los índices de paro y economía sumergida de La Línea de la Concepción y, especialmente, de la barriada de La Atunara donde, a su juicio, "cien familias son las que controlan todo el negocio" del contrabando en la zona, una zona "depauperada, de antiguos pescadores donde el paro juvenil alcanza el 64%" y que "ha crecido parejo al contrabando de tabaco desde el cierre de la Verja".

Pero, fundamentalmente, las jornadas ayudaron a identificar las reclamaciones del sector: por un lado, una mayor implicación de los poderes públicos para sensibilizar a la población contra el contrabando y, por otra, una mayor vigilancia contra la venta ilegal, no ya sólo por lo que pierden las arcas públicas, sino porque el tabaco ilegal que se vende escapa a los controles. Es decir, quien vende tabaco no cumple con las medidas sanitarias correspondiente y además vende tabaco a menores. 

Un 34% de los fumadores andaluces compra por canales ilícitos, en quioscos, en bares o en tiendas de conveniencia, mientras este porcentaje se reduce al 26% para el resto de España. Sin embargo, mucha de la gente que compra por estas vías "ni sabe que es ilegal y si lo sabe no le da importancia", explica Rocío Ingelmo, directora de Asuntos Corporativos y Legales de Altadis. Para la portavoz de uno de los principales fabricantes, el desconocimiento y la crisis económica, sumados al elevado precio que tiene cada cajetilla (debido a la alta carga impositiva con la que el Estado español ha decidido gravar este producto), han provocado durante los últimos años una preocupante reaparición del contrabando, "que actualmente se sitúa en el 12% de las ventas". 

Sin embargo, algo en lo que coinciden los ponentes es que el problema del tabaco falsificado (procedente de China, Vietnam o Indonesia) que copia las cajetillas  y emblemas de las marcas no está tan extendido en nuestro país como en otros países europeos. En España, el problema es el tabaco que siendo de origen legal llega al mercado español por la vía del fraude. Y aquí todos señalan en la misma dirección: Gibraltar. Los cien millones de cajetillas que anualmente se exportan a la colonia británica representan que cada habitante del Peñón tendría que consumir entre 10 y 15 cajetillas de tabaco diarias, incluidos los niños y los más acérrimos antitabaco.

En este sentido, Ingelmo quiso recordar que "no todas los fabricantes nos comportamos igual ante las exportanciones a Gibraltar; las cajetillas de Altadis están marcadas y nuestra cuota de mercado en el Peñón sólo representa el 10%, mientras que en España alcanza el 30%". Y en este punto tanto estanqueros como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado apuntan a la limitación en las exportaciones a Gibraltar una de las vías para frenar el contrabando en España. 

Sobre el trabajo diario en la frontera, tanto Javier Bello, jefe regional de Aduanas, como el teniente coronel Alfonso Rodríguez ilustraron sobre el ingenio de los contrabandistas para burlar los controles en un paso por el que cada día transitan 30.000 personas y 10.000 vehículos. Más controles, la reducción de las exportaciones al Peñón y la reforma de esta aduana son, a su juicio, "fundamentales" para frenar el contrabando cuya lucha a menudo conlleva "un problema". "Cada intervención en la aduana deriva después en una denuncia penal del infractor al agente", expuso Rodríguez Castillo. 

El sector maneja cifras realmente abrumadoras que invitan a analizar este problema desde varias ópticas: por ejemplo, el contrabando de tabaco supone en sí mismo una continua y sangrante pérdida de recaudación de impuestos a nivel nacional. Según Alberto García Varela, delegado especial de la Agencia Tributaria en Andalucía, Ceuta y Melilla, las nuevas medidas técnicas incorporadas al Servicio de Vigilancia Aduanera en La Línea, como por ejemplo el escáner ZBV adquirido por Hacienda para este puesto el pasado septiembre, han posibilitado un incremento del tabaco aprehendido en la frontera de hasta el 54% en sólo cuatro meses. "Para la Agencia Tributaria ha sido, sin duda, una muy buena inversión y esa seguirá siendo la línea que vamos a aplicar". "El contrabando es un problema de todos", insiste para ilustrar que la falta de recaudación por impuestos del tabaco que escapa a los controles supone una "merma para las arcas públicas que financian los servicios públicos del Estado del bienestar".

Al respecto, Ignacio Millán, director de la asesoría jurídica de Altadis, recuerda que "no es sólo un problema de recaudación, es también de salud pública" y que "los jueces no se están centrando en este aspecto". Para el abogado de la compañía, "hay un desconocimiento absoluto de la ley", porque se han subrayado siempre los aspectos relacionados con los espacios libres de humos y no con la venta ilegal. "Si las comunidades persiguieran a los que venden manualmente tabaco, ayudaría y aportaría su granito de arena" comenta sobre unas sanciones que alcanzan los 10.000 euros de multas y que son responsabilidad de la Junta. 

Esta reclamación es una de las que también alza la Asociación Provincial de Estanqueros de Sevilla, que, en palabras de su presidente, Fernando Romero, ilustra su impotencia ante la proliferación de la compraventa en domicilios particulares. "Pedimos a los jueces que se impliquen más y sean más laxos a la hora de dar permisos para realizar registros en viviendas", reclamó Romero, quien pidió también "un fiscal específico que combata el contrabando como lo hay uno para la droga", dijo sobre una lacra que afecta especialmente a Andalucía.

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