"Andalucía contará con dos grandes grupos en los sectores TIC y solar en un año"

  • Tras la creación de Alestis, el próximo reto andaluz será que Sadiel pilote la fusión de firmas tecnológicas y que se geste otra gran compañía en tecnología solar · Vallejo advierte: se primará a las empresas de la región, pero no se las esperará eternamente

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-Tras un año de quebraderos de cabeza en torno al tema Sacesa (Alestis) y la resolución de flecos en este último mes, ¿se marcha más tranquilo de vacaciones?

-El sector aeronáutico es precisamente el que menos me quita el sueño. Se está viendo poco afectado por la crisis y si a ello unimos la puesta en marcha de Alestis y la consecución de contratos con Airbus, estoy doblemente satisfecho. Este sector, además, vendrá a compensar, desde un punto de vista económico y de empleo, el bajón de otros más afectados por la competencia de países de bajo coste.

-¿Confía en que se cierre sin más sobresaltos la ampliación de capital de Sacesa? ¿Cuándo?

-Pese a las dificultades financieras, en septiembre dejaremos resuelto el tema y, a partir de entonces, Alestis podrá dedicarse plenamente a un programa tan importante como el del A350. En cuanto al accionariado, espero que no haya más sobresaltos, ya que permanecerán los socios contemplados.

-¿Cómo se articulará la entrada del empresariado andaluz en Alestis, a la que usted abrió la puerta recientemente?

-No es difícil. A partir de la ampliación de capital de Ficosa [por 100 millones de euros, a la que acudirán Unicaja, Cajasol, el BEF, Caixa Catalunya y el ICF] y la puesta en marcha de la de Alestis [80 millones aportados por Ficosa y Alcor], se va a producir en cadena una ampliación de capital en Sacesa [por 10 millones] para permitir la entrada de Alestis en la firma andaluza. Ahí es donde hay posibilidades de que parte del capital sea suscrito por empresas andaluzas. Pero, sinceramente, no creo que ocurra en estos momentos de crisis financiera.

-¿Recibió con alivio o con sabor agridulce (no se lograron las trampas de aterrizaje) la adjudicación de la panza del A350?

-Llevábamos meses encima del tema y fue un poco tormentoso, pero finalmente nos hicimos con la parte importante del paquete, ya que representa casi el 70%. Para una empresa nueva como Alestis es todo un espaldarazo.

-Pero no se conforman con esto, Alestis pujará por más piezas...

-Las trampas de aterrizaje tienen una parte tecnológica interesante, ya que utilizan un proceso de fibra de carbono muy avanzado que usa superficies curvas. Y nuestro empeño es conseguir algún contrato de otras piezas del avión que lleven esta tecnología [días después de realizar esta entrevista, Alestis se hizo con otro contrato para la fabricación de la cola del A350].

-¿El tejido empresarial andaluz es demasiado dependiente de EADS y Airbus?

-Efectivamente tiene una alta dependencia, pero no creo que sea un problema, ya que se estas compañías poseen el 40% del mercado mundial. Aun así, deberíamos abrirnos a todas las grandes tractoras para generar más actividad y empleo. Para ello, hay que tener grandes empresas subcontratistas internacionalizadas, con plantas en países con moneda dólar y de bajo coste para ofrecer programas completos a costes medios razonables. Para mantener la actividad de vanguardia tecnológica aquí, tendremos que ceder otra parte con menos valor a países de bajo coste.

-No teme, por tanto, a los planes de deslocalización de EADS...

-Temería que no los tomase, que por un sentimiento excesivamente nacionalista dejará de ser competitiva. No me preocupa que quiera mantener un nivel de costes razonables y que, para ello, parte de la actividad se desarrolle en países de coste bajo y en otros compradores de aviones (Brasil, China, la India, Rusia) porque son los que mantendrán este negocio en el futuro. Además, el sector aeronáutico no es como el de componentes del automóvil: aquí se fabrican piezas con un elemento artesanal muy importante y para muy pocos aviones, por lo que sólo los elementos de poco valor son fácilmente deslocalizables.

-¿Ve factible un aumento del capital de España en EADS?

-Tendría que ser a través de capital privado. España ya tiene compañías con suficiente capacidad tecnológica y financiera como para formar parte del consorcio. Puede que den el paso proximamente.

-El tejido andaluz parece que empieza a reaccionar a sus llamamientos a la cooperación. Ahí está el caso de Aerojoint...

-Espero que esta iniciativa sea la primera de muchas. Y, si ya lo hemos conseguido en el sector aeronáutico, ahora tenemos que hacerlo en otros como las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) o la energía solar. Es el momento de una fusión de firmas TIC en Andalucía, que debe pilotar Sadiel con el objetivo de crear una gran empresa internacional capaz de competir en los grandes mercados. La región ya cuenta con compañías con capacidad, que emplean en torno a 1.000 ingenieros y que podrían unirse a otras medianas y pequeñas para gestar ese grupo. Y lo mismo debe ocurrir en el terreno de la tecnología solar, otro de nuestros próximos retos.

-¿Qué plazos se han marcado?

-Son un objetivo inminente, así que, a pesar de la crisis, el próximo año tenemos que tener listos los dos grupos. Espero que las empresas andaluzas sean las que tiren del carro, pero no vamos a esperar a nadie. Los primeros que den el paso y se sitúen en mejor posición para competir llevarán la iniciativa. El capital y las empresas ya no son de un sitio ni otro, son de donde están, donde generan riqueza.

-Ante el actual panorama de crisis, ¿teme que las empresas recorten la inversión en I+D?

-Cuando hay una tensión económica, es el primer paquete que se recorta. Pero también es cierto que se innova más en tiempos de crisis porque va la supervivencia en ello.

-¿Cuándo tirará el sector privado del gasto en innovación y dejará de depender de las ayudas?

-Se ha crecido mucho en gasto en I+D en Andalucía, pero a costa de lo público. El sector que más invierte en I+D es el industrial y, precisamente, el más débil de la comunidad. El turismo, los servicios y la construcción, que tienen más fuerza aquí, son poco innovadores. De ahí que haga falta más industria para que progrese la innovación. ¿Cuándo puede producirse? Aún tardará muchos años, pero los grandes procesos llevan tiempo.

-En el impulso a la industria, y tras casos como el de Delphi, ¿tratarán de no confiar el desarrollo de una zona a una sola compañía a partir de ahora?

-El problema es que no podemos elegir. Si mañana viene una empresa ofreciendo trabajo para una zona, ¿decimos que no? Lo ideal sería que hubiese medianas empresas de distintos sectores. Lo que demuestran casos como el de Delphi es que, en este momento, Andalucía tiene capacidad de respuesta. En la crisis de 1992, cuando se nos cayó una tercera parte del tejido, la Junta, como mucho, podía quedarse con tal o cual empresa, como con Santana, lo que era una sangría económica. Hoy tenemos un músculo económico y de captación de industria sin precedentes.

-¿Se siente vencedor porque se haya dejado de lado el debate nuclear y se esté apostando por las energías renovables?

-Vencedor no, pero contento sí. La energía nuclear es una posibilidad para aquellos países que cuentan con ventajas competitivas -tecnología, centrales, uranio-, pero España no se encuentra entre ellos. En Andalucía tenemos sol y éste debe ser la base de nuestro consumo energético y el futuro de nuestra industria. Ahora mismo hacemos artesanía, pero en pocos años la energía solar será competitiva porque la habremos desarrollado tecnológicamente.

-¿Cuándo podrán sustituir a otras fuentes de energía?

-Estoy seguro de que dentro 15 años la electricidad en nuestro país provendrá de las renovables.

-¿En torno a éstas se está generando una creciente burbuja?

-Se podría crear y hay que tener cuidado. Ha habido muchas críticas en el sector fotovoltaico por la limitación impuesta desde el Gobierno al número de megavatios, pero se estaba caminando hacia una burbuja porque los huertos solares se convertían en un producto financiero, y había que atajarlo.

-¿Cuándo dejarán de ser necesarias las primas?

-Según nuestros cálculos, en 2030-2035 las fuentes de energías renovables ya podrán competir con petróleo y gas.

-¿El próximo cambio legal supondrá un frenazo o un respiro para la fotovoltaica?

-Un frenazo para una posible burbuja y un elemento de tirón para la industria, de modo que sea más eficiente, tenga mayores niveles de calidad y el crecimiento del sector sea paralelo al de la tecnología.

-El sector eólico también está viviendo un fuerte empuje...

-Después del parón que tuvimos, hemos multiplicado por cuatro la energía eólica en Andalucía en los dos últimos años. En estos momentos, hay 2.200 megavatios ya instalados y acabamos de sacar otros 500 a concurso para los que hay una demanda exponencial. El problema es que nuestras redes eléctricas no están preparadas para evacuar la energía producida, sino para distribuirla. Pero vamos llegando a acuerdos con Red Eléctrica y Endesa para propiciar el desarrollo del sector.

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