La CNMV rechaza los datos financieros de Pescanova y amenaza con sanciones

  • Cree que la información remitida el lunes "no se ajusta a lo requerido" Su presidente prestó 9,3 millones a la firma tras embolsarse 32

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) considera que la información remitida por Pescanova, correspondiente a las cuentas de 2012 y entregada el lunes en el último día de plazo, "no ha sido elaborada de acuerdo con los estándares de contabilidad exigibles y, por tanto, no se ajusta a lo requerido", y advirtió de posibles sanciones. Asimismo, el organismo presidido por Elvira Rodríguez comunicó al grupo gallego que monitorizará los trabajos de la auditoría forense contratada "con el objeto de conocer de forma continua los resultados de las comprobaciones en relación con la situación patrimonial de la empresa".

La CNMV advirtió que los procedimientos sancionadores que pudieran derivarse de los hechos anteriores u otros relacionados con la situación de Pescanova "seguirán su curso de conformidad con la normativa de aplicación".

La multinacional gallega podría incurrir en pérdidas, con una deuda de 2.700 millones, es decir, 1.200 por encima de lo que figura en el pasivo auditado (1.522 millones de euros al cierre del tercer trimestre de 2012), aunque la CNMV no ha dado a conocer la documentación remitida por el grupo, que el lunes solicitó el concurso de acreedores.

Por su parte, ayer también se conoció que el presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, prestó 9,3 millones a la firma, a un interés del 5% anual, de los más de 32 millones que se embolsó con la venta a espaldas del mercado de acciones representativas del 6,9% entre diciembre y febrero, una operación que ha reducido a la mitad su participación en la empresa.

El contrato del préstamo tiene fecha de 7 de febrero y el importe del mismo se desembolsó los días 7, 8 y 18 de ese mes. El tipo de interés es del 5% anual. El plazo para su amortización, según el contrato firmado, era de tres meses.

De otro lado, la dirección de Pescanova trasladó ayer al comité de empresa que los sueldos de del abril se pagarán, aunque no garantizó los salarios más allá de este mes. La banca tampoco se mostró contenta con la compañía. Y es que las entidades atrapadas en Pescanova mostraron ayer su apoyo a la continuidad de la firma gallega, pero advirtieron que sólo se sentarán a negociar la refinanciación de su deuda en el momento que cambie su equipo gestor, liderado por Manuel Fernández de Sousa. Los 47 bancos acreedores, tanto españoles como extranjeros, mantienen una postura común de respaldo a la firma, con la que abordarán la reestructuración del pasivo, que podría alcanzar los 2.700 millones de euros, pero sólo si está al frente un equipo gestor estable y " no uno que tiene el futuro muy comprometido", sentenciaron.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios