Mario Fernández nombra a Miguel Ángel Cabello nuevo presidente de Cajasur Banco

  • Kutxabank da por concluida la fase de relanzamiento y ahora quiere ampliar mercado en Andalucía.

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El presidente del grupo Kutxabank, Mario Fernández, sorprendió ayer anunciando un cambio en la cúpula directiva de Cajasur que comienza con el relevo del presidente, Carlos Pla, quien será sustituido por Miguel Ángel Cabello. El nuevo directivo fue nombrado ayer consejero y asumirá la presidencia tras la reunión del órgano del mes de mayo. La maniobra de Kutxabank pretende "un doble objetivo", por un lado consolidar su relanzamiento comercial que se inició en 2010 cuando adquirieron la caja cordobesa, intervenida por el Banco Central, y, por otro, su crecimiento en el resto de Andalucía. Cabello liderará este proyecto y será la cara visible de la entidad, que ahora pasa a llamarse Cajasur Banco.

Aunque la salida de Pla estaba prevista -fue nombrado por el Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria a petición de la BBK-, lo cierto es que el nuevo nombramiento ha sorprendido porque no ha habido información previa al respecto. La intención era que Pla fuera un presidente de transición y estaría al frente de su cargo durante dos años, aunque finalmente ha resultado ser algo más de tiempo. Fernández, por tanto, llevaba tiempo pensando en su propuesta para sacar adelante el proyecto de Cajasur. Natural de Priego de Córdoba, casado y con dos hijos, Cabello es licenciado en Derecho y en Económicas, profesor de Economía y Hacienda Pública en la Universidad de Granada y ex director general de Planificación de la Junta de Andalucía.

La carrera profesional de Miguel Ángel Cabello ha estado íntimamente ligada al mundo financiero. Fue director general de Unicaja durante 18 años, hasta junio de 2010. En su amplio currículo también destacan sus anteriores cargos como director del Banco Hipotecario (1984-1988), director general de Caja Granada (1988-1992) y el puesto de consejero independiente del Banco Mare Nostrum (BMN). Aunque no se ha especificado, la gestión de Cabello al frente de Unicaja puede haber sido el motivo principal por el que Fernández se haya fijado en él. No hay que olvidar que el directivo ha estado ligado a la caja malagueña prácticamente desde su fundación y consiguió colocarla como líder del sistema financiero en Andalucía. La fusión y desaparición de cajas que se ha producido en los últimos años por la sobredimensión del sector ha dejado un hueco para situar ahora a un nuevo referente y, en este objetivo, Kutxabank quiere tratar de igual a igual a Unicaja a través de su banco Cajasur.

Esta renovación, además, supone un paso más en los planes que Mario Fernández anunció cuando se hizo cargo de la caja, ahora reconvertida en banco. Primero había que lanzar un mensaje de tranquilidad y de relanzamiento de la marca Cajasur, que estaba en situación crítica, pues fue intervenida por el Banco de España por una gestión que dejó las cuentas con pérdidas de hasta 1.000 millones de euros. Después se iniciaría la fase de consolidación y crecimiento en el resto de Andalucía. Cajasur ha seguido apostando por la banca local y cercana, aunque la intención ahora es expandirse en el resto de la comunidad andaluza y también en Extremadura.

El nuevo presidente de Cajasur será el líder del proyecto. De él dependerán directamente la Secretaría General, la Fundación de Obra Social y los departamentos de Comunicación, Control y Auditoría Interna y Cumplimiento Normativo. El presidente además apoyará al director general de Negocio -que será Francisco Rapún- en cuestiones vinculadas a lo local y mantendrá las relaciones con el presidente y con el director general de Negocio de Kutxabank en aquellas decisiones del grupo en Andalucía.

Desde Cajasur quisieron destacar la labor de Pla al frente de la entidad, cargo "que ha desempeñado con total profesionalidad". El ex presidente llegó a Córdoba el 28 de septiembre de 2010. Ese año la entidad cerró con un récord de pérdidas que superaba los 1.000 millones de euros. Sólo durante el primer ejercicio de gestión de la nueva dirección, el banco concluyó 2011 con un beneficio de 2,9 millones, cifra que se ha incrementado un 69% en 2012 pues el año pasado concluyó con un rendimiento neto de 4,8 millones. La reducción de la morosidad es otro de sus logros, ya que Cajasur se sitúa por dentro de los niveles exigidos por la normativa. En realidad, la llegada de Kutxabank dio estabilidad a un entidad que iba a la deriva después de apostar de manera excesiva en el sector del ladrillo. Tras los dos primeros años de la nueva gestión, Fernández quiere dar un paso más para consolidar su negocio en Córdoba y crecer en Andalucía.

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