Inmobiliaria del Sur eleva su cifra de negocio tras afianzar el balance y reducir deuda

  • La firma ajusta precios para primar la liquidez y el desapalancamiento Ve potencial en la gestión de activos inmobiliarios de la banca

Inmobiliaria del Sur se afianza como una de las pocas empresas de su sector que ha logrado mantener su fortaleza financiera pese al impacto de la crisis. Su prudencia en la asunción de riesgos, unida a un modelo de negocio que combina la actividad de arrendamiento con la de promoción y un bajo nivel de apalancamiento, sigue dando frutos pese a que 2012 se erigió como el ejercicio más duro desde el inicio de la gran recesión. La gestión del consejo de administración presidido por Ricardo Pumar fue refrendada una vez más por la junta de accionistas de la compañía, que ayer aprobó por unanimidad las cuentas del año pasado.

El presidente de Inmobiliaria del Sur apuntó como fortalezas que la compañía "sigue generando recursos, ha concluido con éxito la transformación de su estructura financiera en unas condiciones que no tienen parangón en el sector inmobiliario español y cuenta con tesorería suficiente". Ricardo Pumar reconoció que los precios "tardarán años" en recuperar los niveles previos a la crisis. Sin embargo, consideró que Inmobiliaria del Sur "está en condiciones de aprovechar las oportunidades que surjan con el cambio de ciclo".

Entre los nichos con potencial de crecimiento, aludió a la gestión de la cartera de activos inmobiliarios que están actualmente en manos de la banca. Según Ricardo Pumar, Inmobiliaria del Sur cuenta con dos grandes ventajas competitivas: "la integración vertical de la actividad de construcción, por lo que no se precisa de la entrada de terceros, y un balance saneado" que puede soportar la financiación de los proyectos. "Aunque los momentos actuales son difíciles, Inmobiliaria del Sur tiene un gran futuro", concluyó el presidente de la compañía.

El director general de Inmobiliaria del Sur, Francisco Pumar, incidió en que 2012 fue un año "extremadamente difícil", en el que la compañía se vio obligada a realizar importantes dotaciones por deterioro por un importe global de 25,2 millones de euros, que provocaron que el resultado del ejercicio fuera negativo (-18,1 millones de euros). La empresa adoptó una estrategia de "defensa del balance, a costa de la cuenta de resultados, ajustando los precios de sus productos para primar el objetivo de liquidez y la reducción del endeudamiento financiero". Además de mantener los ratios de liquidez y fondo de maniobra, la compañía logró reducir su deuda financiera en un 7,4% hasta situarla en 179,7 millones de euros. Además, el desapalancamiento se consiguió "sólo con venta de producto terminado y sin venta alguna de activos destinados a arrendamiento". Asimismo, se anotó un Ebitda de 12,3 millones y un beneficio de explotación -antes de deterioros- de 10 millones, lo que supone generar "recursos suficientes para atender el servicio de la deuda".

Inmobiliaria del Sur incrementó su cifra de negocio en un 19,6%, situándose en 51,4 millones de euros. La facturación de la actividad de promoción aportó 33,8 millones de euros, lo que supone "un incremento del 30,3% respecto a la del ejercicio anterior y una importante reducción del endeudamiento financiero neto". Durante 2012, el grupo entregó 157 viviendas y tres locales comerciales. y cuenta con preventas formalizadas por un importe de 13,8 millones. En cambio, el negocio de arrendamiento disminuyó en un 11% como consecuencia "de la fuerte presión a la baja de los precios".

Otro de los hitos del ejercicio fue la reordenación de la estructura financiera, culminada en el segundo trimestre de 2012. Tras su transformación, el 91% de la deuda corporativa bruta tiene un vencimiento a muy largo plazo, entre 15 y 21 años.

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