"Muchas cajas de ahorros han salido mal paradas por problemas de gobierno"

  • El directivo del Banco de España cree "muy poco probable" un 'corralito' y lamenta la entrada de políticos en la gestión de cajas

-¿Hacia dónde va la nueva regulación bancaria?

-Estamos viviendo un tsunami regulatorio. En muy poco tiempo se ha puesto patas arriba el marco regulador, que era el acuerdo de Basilea II. Ahora estamos en Basilea III y es muy diferente.

-¿Por qué?

-Los bancos deberán tener ahora más capital y unos requisitos de liquidez que no existían anteriormente. Esto quiere decir que los bancos van a ser más seguros y posiblemente habrá menor riesgo de crisis bancaria. No obstante, tenemos un problema de transición al nuevo modelo regulatorio porque si todos estos requerimientos se exigen con mucha rapidez pueden generar reducciones en el crédito y un agravamiento de la crisis que vivimos en este momento. En un principio se estableció un plazo largo hasta 2019, pero estamos viendo una especie de carrera de distintos reguladores e instituciones para adelantar todos estos requisitos en Europa o Inglaterra.

-Se exige a los bancos tener un 9% de capital para ser solventes. Usted ha comentado que le parece un disparate, ¿por qué?

-El G20 señaló que los bancos debían acumular colchones de capital en los tiempos buenos para liberarlo en los tiempos malos, con la idea de tener una regulación contracíclica. Estamos en tiempos malos y estamos pidiendo a los bancos más capital, por lo que se contradice ese objetivo. La Autoridad Bancaria Europea (ABE) pide ese 9% a las entidades financieras y creo que no es muy convincente. Esto no va a ayudar a resolver la situación macroeconómica. No es una medida correcta.

-¿Van a mantener los bancos cerrado el grifo del crédito?

-La regulación no se exige a todo el sistema bancario sino sólo a los grandes bancos europeos. Si a éstos les exigen más capital posiblemente reducirán el crédito o la tasa de crecimiento.

-Hace apenas dos años se presumía de que los grandes bancos españoles eran seguros, solventes y no necesitaban ayuda de nadie. Ahora Santander y BBVA necesitan 22.000 millones de euros, entre otros. ¿No se era tan solvente como se decía?

-Tanto Santander como BBVA tienen capital suficiente pero la forma concreta en que la ABE ha decidido medir las exigencias de capital les ha dejado en una situación relativamente peor que otros. La imagen que se está dando distorsiona la realidad. El problema desde luego no está en el Santander.

-¿Pueden sentirse seguros los ciudadanos con sus ahorros? ¿Podría haber un corralito en España?

-El riesgo que existe es que haya una catástrofe o una quiebra desordenada de alguna institución o país que acabe arrastrando a otros países de la UE, pero creo que ese escenario es muy poco probable porque si llegáramos a esa situación tanto los responsables políticos como el Banco Central Europeo actuarían con decisión. Por otra parte, hasta ahora los ahorradores han recibido el 100% de lo que tenían en los bancos que han tenido algún problema.

-¿Le parece positivo que las cajas se conviertan en bancos?

-Muchas cajas se metieron en un jardín del que han salido mal paradas. Esto refleja un problema de gobierno importante y su transformación en bancos debería contribuir a mejorar estos problemas. Creo que es positivo. Además, era la única vía para captar nuevo capital y facilitar procesos de fusiones que dieran salida a situaciones complicadas.

-Habla de problemas de gobierno. ¿Ha habido demasiados políticos con poder en las cajas?

-Las cajas españolas han estado magníficamente gestionadas durante muchos años y ganaron cuota de mercado a los bancos. Lo que pasa es que en algún momento esa tradición de gestores profesionales se perturbó por la intromisión de políticos o personas que no venían de esta tradición de gestión prudente, responsable y muy centrada en el negocio minorista. De aquellos polvos han venido estos lodos. Estuvo el tema inmobiliario y se financiaron algunos grandes proyectos que no se tenían que haber hecho. Pero la situación ya es irreversible. El modelo tradicional de las cajas se ha acabado.

-Hemos pasado de 45 cajas a 15, ¿habrá más concentración?

-La transformación que hemos vivido es increíble y podría haber más fusiones, pero no creo que vayamos a ver muchas más. La labor que queda es gestionar de forma eficiente estas nuevas entidades. Deben tener a medio plazo una visión clara de cuál es su posición en el mercado y qué tipo de negocio va a cubrir. Para eso se necesita estabilidad y si nos estamos fusionando todos los días no tenemos la tranquilidad para pensar qué haremos.

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