La patronal de la estiba pide el fin de los paros encubiertos para negociar

  • La naviera Maersk retoma el desvío de buques para evitar las escalas en el puerto de Algeciras y modifica la ruta de tres barcos hacia las plazas de Tánger-Med, Malta y Barcelona

Un barco de la naviera Taersk lleno de contenedores en el puerto de Algeciras. Un barco de la naviera Taersk lleno de contenedores en el puerto de Algeciras.

Un barco de la naviera Taersk lleno de contenedores en el puerto de Algeciras. / archivo

La naviera Maersk Line ha vuelto a poner en marcha un plan de contingencia para evitar las escalas en el puerto de Algeciras ante el escenario de conflictividad laboral en el sector de la estiba que ya ha provocado el desvío de tres buques incluso antes de que comiencen formalmente los paros convocados por los sindicatos, que están previstos a partir del próximo miércoles 24.

La principal compañía de transporte marítimo del mundo, sustentadora de gran parte de la actividad de transbordo en el puerto de Algeciras, ha habilitado un espacio de información al cliente en su portal web donde se recoge que los tres buques que no tocarán tierra en Algeciras serán estibados en Tánger-Med (Marruecos), Malta o Barcelona.

Las partes se verán el lunes y las empresas piden cesar los paros para llegar a acuerdos

El primero de los desvíos se produjo ayer viernes. El MSC Ilona pasó de largo y en lugar de atracar en Algeciras se dirigió hacia Malta. Para hoy sábado estaba prevista la llegada del Cezanne, que operará finalmente en Tánger-Med mientras que para el domingo 21 la escala del SL Washington será desviada a Barcelona o Malta (aún sin decidir). El puerto catalán ha sido uno de los beneficiarios de los desvíos previos, con un incremento del 26% en el total de contenedores manipulados entre enero y abril.

Maersk Line puso en marcha durante la crisis de febrero y marzo un plan de desvíos a escala nacional que supuso un sobrecoste de 12 millones de euros para la compañía y advirtió entonces de que este tipo de medidas tienen poco margen de sostenibilidad antes de transformarse en un cambio definitivo en las rutas.

La actividad en las terminales de todo el país se encontraba ayer bajo paros encubiertos, según denunciaron las empresas estibadoras. El menor ritmo de trabajo en las terminales tuvo su reflejo en los accesos, donde los camiones se acumulaban a la espera de que se les autorizase la entrada para dejar o tomar contenedores en sus remolques.

La Asociación Nacional de Empresas Estibadoras y Consignatarias de Buques (Anesco) y los sindicatos del sector de la estiba retomarán el próximo lunes bajo este escenario la negociación para intentar alcanzar acuerdos que eviten la huelga, cuyo arranque se mantiene previsto para el próximo miércoles y con ocho jornadas alternas de paros hasta el 9 de junio. La patronal reclama que cesen de inmediato las medidas de presión -consistentes en la ya citada baja actividad en los muelles- para negociar sin elementos de presión.

La cita se celebrará en el marco de la Comisión Paritaria Sectorial Nacional (órgano compuesto por la representación de las empresas y por las organizaciones sindicales más representativas del sector), donde ya hubo una reunión el pasado jueves que concluyó sin que se registraran avances.

"Esta asociación empresarial reitera públicamente su denuncia ante las huelgas encubiertas que se continúan produciendo en la mayoría de los puertos españoles, ante lo que exige el cese inmediato de estas ilegales medidas de presión. Es un requisito indispensable para mantener espacios de diálogo y voluntad de alcanzar acuerdos. Anesco apela a la responsabilidad de los trabajadores del sector y de las organizaciones sindicales que les representan", subrayó la entidad en una nota.

Los sindicatos niegan que existan directrices para que la operativa en los muelles se ralentice. En febrero y marzo, cuando la patronal denunció una situación similar, las centrales sindicales vincularon esta caída de la actividad al estado anímico de los trabajadores ante la incertidumbre sobre su futuro. Para las navieras la menor productividad supone un serio problema porque se dilatan las escalas de los buques y se producen desajustes en la cadena de suministro.

El Ministerio de Fomento también pidió el cese de estas hostilidades a través del secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, quien hizo un llamamiento a los estibadores para que cesen en las convocatorias de huelga y los bajos rendimientos que se están produciendo en algunos puertos.

Gómez-Pomar resaltó que estas movilizaciones tienen un impacto "muy negativo y muy dañino" para la economía española, por lo que pidió a los sindicatos que participen en el proceso de tramitación del real decreto, que desarrollará el reglamento de la reforma, y "que abandonen esa actitud". "En todo caso, dictaremos los servicios mínimos para garantizar que dentro de los puertos haya tranquilidad y el flujo económico se desarrolla con normalidad", dijo Gómez-Pomar.

Los estibadores celebraron asambleas en los principales puertos del país, Algeciras entre ellos, en los que se repasó la situación un día después de la convalidación de la liberalización en su trámite parlamentario. Como conclusión general, los trabajadores mostraron su unidad de acción a la espera de que se reinicie el diálogo con los empresarios y que éste debe tener como fin último lograr el mantenimiento de los puestos de trabajo (la subrogación) ante la liberalización del mercado que ampara la reforma.

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