ETA ordenó secuestrar al edil del PSE en Eibar Benjamín Atutxa para forzar a Zapatero al diálogo

  • La banda tenía programada su acción a finales de 2007 pero desistió al ver que tenía escolta

Cada vez son más los detalles que aparecen sobre los macabros planes que ETA tenía pensado ejecutar en los próximos meses y también en fechas anteriores. El jefe del desarticulado comando Vizcaya, Arkaitz Goikoetxea, confesó ayer a la Guardia Civil la identidad del edil socialista con el que la banda pretendía reeditar el secuestro y posterior asesinato del concejal del PP de Ermua Miguel Ángel Blanco, asesinado hace once años. El objetivo de ETA era el concejal socialista en la localidad guipuzcoana de Eibar, Benjamín Atutxa. Los terroristas pretendían capturarle para chantajear así al Gobierno, anunciando su muerte si el Ejecutivo no se plegaba a sus exigencias, tal y como hizo la banda en 1997 con Miguel Ángel Blanco.

El jefe del comando Vizcaya confesó también que la banda estuvo siguiendo al edil del PSE entre septiembre y diciembre de 2007, cuatro meses después de la ruptura formal de la tregua por parte de ETA, para secuestrarle y chantajear al Gobierno, amenazando con su muerte en un plazo determinado de tiempo si el Ejecutivo no atendía sus peticiones de negociación, y que desistió de sus planes de secuestro tras comprobar que llevaba escolta de forma permanente. Según fuentes de la investigación, los integrantes del comando Vizcaya tenían programada su acción para finales del pasado año.

El indicio que puso sobre la pista a la Guardia Civil sobre el plan de secuestro la proporcionó el hallazgo de una caja de tranquilizantes en el zulo localizado la víspera en la localidad riojana de Valgañón.

Con esta acción, ETA pretendía cumplir la amenaza que lanzó el pasado mes de abril cuando advirtió en un comunicado a los concejales socialistas que no se quedaría "cruzado de brazos ante la estrategia salvaje" del Gobierno. Atutxa, de 57 años, casado y con una hija de 23 años, se afilió al PSE hace cuatro años, como reacción a un atentado de ETA. Tras conocer la noticia, el edil socialista, que se encontraba fuera del País Vasco, estaba "bien anímicamente" aunque "preocupado" por la repercusión de la noticia en su entorno, según explicó el alcalde de Eibar, del PSE.

El presidente del Gobierno y la oposición trasladaron públicamente su solidaridad con el edil. Zapatero le comunicó por teléfono su "apoyo" y aseguró que había quedado "emocionado" tras comprobar su serenidad y sus palabras "de responsabilidad y de compromiso". El PP vasco le trasladó igualmente su "cariño".

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