ETA fija su cerco de terror en los juzgados, blanco de la 'kale borroka'

  • La banda concreta su amenaza de atentar "en el lugar que sea" al hacer estallar una bomba en un juzgado de Paz de Sestao · El artefacto, con tres kilos de explosivo, causa un socavón de dos metros

ETA ha tardado poco más de 24 horas en concretar su amenaza. Si el pasado viernes anunciaba en un comunicado su intención de "seguir actuando contra todas las fuerzas y aparatos represivos españoles sea en el lugar que sea", en la madrugada del domingo ejecutó su advertencia. Sobre la una de la madrugada, un artefacto explosivo estalló ante los juzgados de Paz de la localidad vizcaína de Sestao, situado en la calle Alameda las Llanas, poco después de que la Asociación de Ayuda en Carretera (DYA) recibiera una llamada telefónica en nombre de la organización terrorista advirtiendo sobre la colocación del explosivo. "Te llamo en nombre de ETA. A la una va a estallar una bomba en los juzgados de Sestao. ¿Me has entendido?", advirtió el interlocutor.

La Ertzaintza se movilizó de inmediato ante el aviso. Una patrulla se desplazó al lugar y comprobó la presencia de una bolsa sospechosa ante la puerta del edificio, tras lo cual se avisó a la Unidad de Explosivos y se acordonó el perímetro. Asimismo, los agentes desalojaron los bares y restaurantes próximos a la zona acordonada, que en ese momento registraban una importante afluencia debido a las cenas de empresa de fin de año, y el frontón, donde un grupo de danzas celebraba su aniversario, según aseguraron testigos presenciales.

La detonación, a la una de la madrugada, se pudo escuchar incluso al otro lado de la ría hasta Guecho. La onda expansiva causó daños en la puerta del juzgado, en el techo de la planta baja y en la fachada, dejó un socavón de dos metros de profundidad a la entrada así como desperfectos de menor entidad en un edificio situado enfrente y en un portal cercano, según informó el Departamento de Interior vasco, que confirmó también que no hubo heridos. Los primeros indicios apuntan a que la bomba tenía un temporizador y que estaba compuesta por entre dos y tres kilos de un explosivo por determinar.

Fuentes de la Policía autonómica vasca señalaron que la bomba estaba colocada dentro de una bolsa de plástico y que hizo explosión antes de que los artificieros tuvieran tiempo de desactivar el explosivo. Cerca de las cuatro de la madrugada continuaban en la zona efectivos de la Ertzaintza, incluida la Unidad de Desactivación de Explosivos, que trabajaba para descartar la existencia de una segunda bomba, como sucedió en el atentado del pasado 11 de noviembre en los juzgados de Guecho, donde ETA colocó dos artefactos, uno de ellos trampa, antes de su reaparición con los asesinatos de dos guardias civiles en la localidad francesa de Capbreton. Precisamente el estamento judicial ha sido un objetivo tradicional de los ataques organizados de la violencia callejera.

Sobre este aspecto, llamó la atención el consejero de Justicia del Gobierno Vasco, Joseba Azkarraga, quien visitó por la mañana los juzgados de Paz atacados. A su parecer, el atentado de ayer supone un "salto cualitativo importante" en la forma de actuar de la banda armada porque, hasta la fecha, este tipo de instituciones eran objetivo de la kale borroka. Azkarraga condenó esta nueva actuación de ETA, que calificó de "barbaridad" que no es "consecuencia de un conflicto político" sino "de una organización que se empeña en seguir haciendo daño a este pueblo, en seguir maltratándolo y que hace caso omiso a las exigencias que las instituciones y la sociedad le están haciendo para que abandone definitivamente la violencia".

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