La Generalitat mira al Reino Unido

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La espiral soberanista del Gobierno catalán y el consiguiente tensionamiento con el central se relajaron ayer, al menos desde Madrid, un día en el que la Generalitat instó al Estado a seguir el ejemplo del Ejecutivo británico, que el lunes acordó con el Gobierno escocés las condiciones de un referéndum de independencia, al tiempo que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, quitaba el pie del acelerador y abogaba por "hablar en positivo" eludiendo precisar qué delito podría cometer el president Artur Mas si convocará un referéndum.

En la rueda de prensa posterior al Consejo Ejecutivo, el portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, definió como "coleccionable de despropósitos" las declaraciones de dirigentes políticos y líderes de opinión de ámbito estatal ante las demandas catalanas, que contrastó con lo que denominó "pulcritud democrática" del Govern.

Mas enviará una carta al primer ministro británico, David Cameron, y al ministro principal de Escocia, Alex Salmond, "por el ejemplo de diálogo y democracia que han dado al mundo" al acordar el referéndum que se hará en Escocia sobre la independencia de este territorio.

Homs puso en valor a la coalición liberaldemócrata y conservadora que gobierna en el Reino Unido, y la definió como un referente, destacando que "en Reino Unido tienen uno de los parlamentos más antiguos del mundo juntamente con el catalán".

"Nuestra línea de actuación ahora y siempre tendrá dos vectores: diálogo, que nunca hemos dejado de practicar por mucho que nos cierren la puerta, y un planteamiento profundo de pulcritud democrática", dos principios que obedecen a características de Cataluña que a su juicio son innatas.

Homs mostró su rechazo a quienes plantean la cuestión catalana como un problema, y recalcó que lo que está proponiendo Mas es una "solución", y que siempre abogarán por el diálogo y el respeto a las reglas democráticas.

Mientras tanto, Gallardón, que participó en un acto de campaña en la localidad pontevedresa de O Porriño, eludía detallar qué tipo de delito podría cometer el presidente de la Generalitat por la convocatoria de un referéndum soberanista en Cataluña y abogaba por "hablar en positivo".

No obstante, el día anterior el ministro había advertido de que si la Generalitat convocara una consulta ilegal, el Gobierno pediría al Tribunal Constitucional la suspensión de la convocatoria, y que, de no ser acatada, se produciría "un acto ilegal" y un delito de desobediencia.

Las asociaciones de jueces consideran prematuro adelantar que Mas cometería un delito en caso de convocar un referéndum independentista, ya que se trata de una "hipótesis" de la que no se conocen los detalles ni los términos en los que se haría.

Así, el portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura, Pablo Llarena, declaró a Europa Press que no se pueden realizar valoraciones de cosas que aún no se han producido.

El portavoz de Jueces para la Democracia, Joaquim Bosch, afirmó asimismo que el ministro está "adelantando acontecimientos" porque "no todas las actuaciones contrarias a una norma son necesariamente delictivas".

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