Inquietud en los partidos ante la creciente desafección del electorado

  • CiU aprovecha el barómetro del CIS para recomendar que no se hagan oídos sordos al clamor callejero durante la Diada · IU sospecha que el PP está encantado

Los portavoces de CiU, ERC y UPyD en el Congreso reconocieron ayer su preocupación por la mala opinión sobre los políticos que tiene una parte importante de los ciudadanos, según refleja el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

El diputado de CiU Pere Macías afirmó que la desafección expresada por la ciudadanía debería "inquietar a todo el mundo" y demuestra que hay que tener en cuenta lo que dicen y piensan los ciudadanos que salen a la calle, como ocurrió con la manifestación independentista del pasado 11 de septiembre en Barcelona.

Antes de participar en la Junta de Portavoces del Congreso, Macías afirmó que en su opinión en "Cataluña hay una puerta abierta a la esperanza que es lo que reclamaban este millón y medio de catalanes" para acortar el desafecto entre políticos y ciudadanos.

La líder de UPyD, Rosa Díez, reconoció por su parte que algunas actitudes de la clase política han afectado a la calidad de la democracia y ello es censurado por los ciudadanos. Puso como ejemplo el que no haya todavía una ley de transparencia, que los imputados por corrupción puedan ir en las listas electorales o que se mantenga una Ley Electoral que establece divisiones territoriales a la hora de valorar el voto. "Hay muchas decisiones que tomar y que los partidos que son alternancia no las quieren adoptar porque les da poder. Hay que hacer estas cosas para regenerar la democracia y regenerarla es algo tan sencillo como que los ciudadanos recuperen el control sobre la política", alertó Díez. La líder de la formación magenta lamentó que ni el PP ni el PSOE estén por la labor porque, a su entender "les da poder no cambiar las cosas".

Ello, prosiguió Díez, es lo que provoca "un grave deterioro" de las instituciones democráticas. De ahí la necesidad de hacer "algo tan sencillo" como que los ciudadanos "recuperen" el control sobre los partidos y las instituciones, insistió.

El portavoz de la Izquierda Plural, José Luis Centella, aseguró a su vez que al PP "a lo mejor" le interesa que los ciudadanos se alejen de los políticos porque, de esa manera, se garantiza una baja participación en las elecciones, tal y como ocurre en países como Estados Unidos.

"A lo mejor quieren dar una lección de democracia como en Estados Unidos, con una participación del 40%", ironizó Centella en rueda de prensa tras la Junta de Portavoces del Congreso. A su juicio, el bipartidismo PP-PSOE ha hecho "mucho daño" a la opinión que tienen los ciudadanos de la política, así como la negativa de los grandes partidos a "dinamizar" el Parlamento.

Según el barómetro del CIS, uno de cada cuatro españoles, un 26,9%, ven a la clase política y a los partidos como un "problema" para España, la cifra más alta de la serie histórica.

El presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, echó ayer mano del refranero para explicar el declive de la clase política: "Entre todos la mataron y ella sola se murió".

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