Narbona pidió ocultar un posible trasvase del Segre hasta después del 9-M

  • El consejero de Medio Ambiente de la Generalitat afirma que asumió "un pacto de silencio"

El conseller de Medio Ambiente de la Generalitat, Francesc Baltasar, admitió ayer que mantuvo desde noviembre un "pacto de silencio" con la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, hasta que se celebraran las elecciones del 9-M. En declaraciones a Catalunya Ràdio, Baltasar explicó que el 29 de noviembre se reunió con Narbona y le describió "la magnitud de la sequía que tenía Catalunya", en un momento en que dos tercios del territorio español estaban en una situación igualmente grave.

Según añadió, en el encuentro le pidió transportar agua en barcos, a lo que Narbona le respondió positivamente y apuntó que podía aportarse desde Carboneras (Almería). "Le planteamos además que convendría, pese a las medidas humanas, una aportación, que podría ser una punzada -trasvase puntual- en el Segre de características determinadas y limitadas, y la cara ya no fue la misma, pero evidentemente se comprometieron a estudiarlo", relató. Baltasar, añadió que entonces le dijeron que, dentro del pacto de silencio, el tema no fuera "formularlo públicamente". "Me dijeron: 'Por favor, este tema no lo tratemos ahora que estamos en un periodo preelectoral", especificó. Baltasar fue contundente al afirmar que los portavoces de Medio Ambiente del Gobierno que nieguen tener conocimiento sobre el proyecto de trasvase "mienten".

Paralelamente, el president José Montilla pidió "solidaridad" a los catalanes con sus "compatriotas" porque, aunque "todo el mundo tiene derecho a disponer de agua para su actividad, antes hay otro derecho más sagrado, que es tener agua de boca", en alusión a los regantes de Lérida que se resisten a un trasvase del Segre al área metropolitana de Barcelona.

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