El PSOE cede dos puestos a CiU y PNV en la Mesa del Congreso

  • Blanco admite que cabe la posibilidad de que Bono no sea elegido a la primera

Pase lo que pase con su candidato a presidir el Congreso, el PSOE está a dispuesto a ceder dos de sus puestos en la Mesa de la Cámara Baja para que CiU y PNV tengan representación después de que el líder del PP, Mariano Rajoy, se negara de plano a renunciar a un puesto en el órgano de gobierno del Congreso. El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, confirmó ayer que los socialistas mantendrán esta oferta aunque ninguno de los dos partidos apoye a José Bono. El secretario general de CiU, Josep Antoni Duran, informó que no votarán a favor de Bono y consideró "muy difícil" que su partido pueda respaldar a José Luis Rodríguez Zapatero en la sesión de investidura. El único que sí tiene garantizados los votos de la federación es Javier Rojo en el Senado.

"El PSOE garantizará la presencia de los grupos minoritarios en la Mesa del Congreso y lo hará sin contrapartidas políticas", manifestó Blanco, encargado de negociar con los grupos parlamentarios la composición de las mesas de la Cámara Baja y el Senado. La semana pasada le pidió a CiU "reciprocidad" y que los nacionalistas apoyaran a Bono a cambio de un puesto en la mesa, pero ayer matizó que la reciprocidad "no era una condición, era un deseo" y que el PSOE mantiene su intención de dar cabida a las minorías.

Blanco argumentó que el PSOE cree que los grupos minoritarios, que, conjuntamente, obtuvieron más de tres millones de votos el 9-M, deben estar en la Mesa. "Es bueno para el funcionamiento de la Cámara, fortalece la democracia y es una tradición desde hace 30 años", remachó Blanco, que todavía no conoce la posición que adoptará el PNV, pero que asume un escenario en el que Bono sea elegido por mayoría simple. En cualquier caso, "Bono saldrá elegido mañana [por hoy] presidente del Congreso de los Diputados", destacó.

Pese a que Rajoy ha dejado claro que no cederá ninguno de los cuatro puestos que le corresponden al PP en la Mesa, Blanco volvió a reiterar su petición de que renuncien a uno. "Es una decisión que no compromete el programa político de nadie, porque la Mesa no determina las políticas, sólo garantiza el buen gobierno y la convivencia de las cámaras", recalcó el secretario de Organización del PSOE, que señaló que su partido podría quedarse con los cinco puestos que le corresponden y hacer "una mesa completamente bipartidista", pero sería "inconveniente".

En un ambiente ajeno al ajetreo de las negociaciones de estos días, el presidente del Congreso, Manuel Marín se despidió formalmente de la Cámara con un último acto al frente de la Diputación Permanente -órgano que gestiona los tiempos muertos entre el final de una legislatura y el arranque de la siguiente- deseando a los parlamentarios "una vida interesante y placentera". Ante los periodistas dijo confiar en que en la nueva etapa que se abre vuelvan "las buenas formas".

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