La Princesa, cuarta mujer que ingresa en la Orden dinástica más prestigiosa

Al recibir el Collar del Toisón de Oro, cuyo anterior titular fue su bisabuelo don Juan de Borbón, conde de Barcelona, la Princesa Leonor se convierte en la cuarta mujer que ingresa en la Orden dinástica más prestigiosa del mundo, tras Beatriz de Holanda, Margarita de Dinamarca e Isabel de Inglaterra.

Como parte de la modernización de la Orden bajo el reinado de Juan Carlos I, en 1985 dejó de ser exclusivamente masculina e incorporó primero a la entonces reina de los Países Bajos -princesa Beatriz tras su abdicación en 2013- y poco después a la soberana danesa, a quienes se sumó en 1989 la reina Isabel II de Inglaterra.

El 30 de octubre de 2015, la víspera del día en que Leonor iba a cumplir 10 años, Felipe VI decidió otorgar a su primogénita esta alta distinción, por su condición de Heredera de la Corona, igual que había hecho con él su padre, don Juan Carlos, el 3 de mayo de 1981, cuando el entonces Príncipe tenía trece años.

Durante el reinado de Juan Carlos I -distinguido a su vez con el Toisón por Alfonso XIII en 1938- sólo 24 personalidades recibieron esa condecoración, la última de ellas el ex secretario general iberoamericano Enrique Iglesias en abril de 2014 y, antes que él, en enero de 2012, el entonces presidente francés Nicolás Sarkozy, en ambos casos en el histórico Salón de Columnas del Palacio Real.

El exjefe de la diplomacia europea Javier Solana y el exdirector de la Real Academia Española y del Instituto Cervantes Víctor García de la Concha completan la lista de españoles que pertenecen al selecto grupo de personalidades, diecisiete desde este martes, poseedoras de la alta distinción de esta Orden, cuyo Collar debe ser devuelto tras el fallecimiento del titular.

Así ocurrió tras la muerte en 2014 del expresidente del Gobierno Adolfo Suárez, a quien los Reyes Juan Carlos y Sofía habían impuesto el Collar siete años antes en una visita a su domicilio.

Las dos primeras condecoraciones de esta orden que concedió don Juan Carlos reconocieron en 1977 la labor de Nicolás Cotoner y Cotoner, marqués de Mondéjar, y Torcuato Fernández-Miranda, duque de Fernández Miranda, tras quienes fueron designados Caballeros del Toisón, en 1981, el escritor José María Pemán y el propio Príncipe de Asturias.

Forman parte de la lista de personalidades extranjeras vivas reconocidas con esta distinción el emperador Aki Hito, los reyes Carlos Gustavo de Suecia, Harald de Noruega y Alberto de Bélgica (que abdicó en 2013), el gran duque Enrique de Luxemburgo, Simeón de Bulgaria y el ex rey Constantino de Grecia, este último por decisión del conde de Barcelona en 1964.

Casi 1.200 Collares han sido entregados desde que el Toisón se fundó en 1430 como Orden de Caballería por Felipe el Bueno, duque de Borgoña, con motivo de su matrimonio con Isabel de Portugal, y pasó por la boda de la duquesa María con el emperador Maximiliano a su nieto Carlos I, por lo que, desde entonces, los reyes de España son los soberanos y grandes maestres de la Orden.

Fue precisamente Carlos I, el emperador Carlos V, quien celebró en 1520 en Barcelona el único Capítulo de la Orden que tuvo lugar en España, del que se conserva recuerdo en la catedral de la capital catalana, donde la sillería del coro muestra las armas de los 51 caballeros que la formaban en aquella fecha.

El mítico vellocino de oro -regalo de los dioses que garantizaba prosperidad y símbolo del heroísmo a partir de la gesta de Jasón y los argonautas- dio nombre a la Orden, que tiene como patronos a San Andrés y San Gedeón y cuyos símbolos fundamentales son el carnero de oro que pende del Collar y la doble "B" que forma cada uno de los eslabones.

Este símbolo de la Casa de Borgoña está compuesto por dos letras enfrentadas como pedernales, de los que surgen chispas o llamas que representan el fulgor, la rapidez en la guerra y, en suma, el poder del soberano de la Orden.

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