España

Urkullu y Barkos plantean juntos el acercamiento de los etarras encarcelados

  • Los líderes vasco y navarra abogan por una nueva etapa para "adaptar" la política penitenciaria

La presidenta navarra, Uxue Barkos, y el lehendakari vasco, Iñigo Urkullu, ayer en la declaración conjunta en Bértiz. La presidenta navarra, Uxue Barkos, y el lehendakari vasco, Iñigo Urkullu, ayer en la declaración conjunta en Bértiz.

La presidenta navarra, Uxue Barkos, y el lehendakari vasco, Iñigo Urkullu, ayer en la declaración conjunta en Bértiz. / jesús diges / efe

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El lehendakari, Iñigo Urkullu, y la presidenta de Navarra, Uxue Barkos, expresaron ayer juntos su "compromiso" de construir sobre la "memoria crítica" una convivencia social tras la desaparición de ETA, que acogieron con "esperanza" e "ilusión". En un acto celebrado en el Señorío de Bértiz (Navarra), Urkullu y Barkos hicieron público un documento conjunto en el que consideran que "se dan las condiciones para acordar los pasos que consoliden una nueva etapa".

Conscientes del "carácter histórico" de la declaración de ETA, los gobiernos vasco y navarro asumen una serie de compromisos para "consolidar la convivencia", entre ellos a corto plazo una "reflexión crítica" sobre el pasado y un "consenso sobre adaptación de la política penitenciaria" al nuevo contexto, que alcance a todas las fuerzas políticas.

No ha habido ni habrá impunidad; no es un día para pasar página ni bajar los brazos"

Las propuestas son la "consolidación de una memoria plural y compartida", las políticas públicas de "reconocimiento y reparación de todas las víctimas de terrorismo" y la promoción de una "educación para la convivencia". En cuanto a los compromisos, ambos ejecutivos acuerdan promover una declaración "crítica y global" sobre el pasado que, incluyendo la violencia de ETA, sea compartida por todas las fuerzas, además de promover un grupo de trabajo sobre política penitenciaria entre Vitoria, Pamplona y Madrid.

El acto comenzó con la intervención de Barkos, quien dijo que, tras el "periodo histórico oscuro, marcado por la violencia y el dolor", las instituciones van a trabajar "por que hoy comience un nuevo tiempo". "Ha llegado el momento de avanzar en una memoria crítica del pasado que reconozca el carácter injusto e injustificable de la violencia y no caer en la injusticia del olvido o la desmemoria".

A continuación, Urkullu coincidió en valorar con "alivio y alegría" el "hecho histórico" ayer vivido que "ha costado demasiado tiempo", y remarcó la "memoria del injusto daño generado", a la vez que criticó la indiferencia de ETA hacia las víctimas en su último comunicado. La "esperanza" fue otra de las claves que trasladó el lehendakari, en relación a una "convivencia integrada e integradora, justa y con memoria".

En La Moncloa, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dijo tajante que ni ha habido ni habrá impunidad para ETA a pesar de su disolución, y recalcó que la banda desaparece sin haber logrado ninguno de sus objetivos. Rajoy dedicó sus primeras palabras a todas las víctimas del terrorismo, "sin distingos ni categorías", que merecen un "homenaje" de toda la sociedad española. Además, advirtió que ayer "no es un día para pasar página ni bajar los brazos", sino que hay que seguir comprometidos en la lucha contra ETA, contra lo que hizo y todo lo que intentó llevar a cabo, para que nadie intente "reescribir" este pasaje de la historia.

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