El fiscal general eleva a seis el número de suicidas que pretendían atentar

  • Conde-Pumpido no confirma la inminencia del ataque en transportes públicos de Barcelona que sostiene el juez a resultas de la declaración de un testigo protegido

Comentarios 1

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, elevó ayer a seis el número de islamistas que pretendían suicidarse en el transporte público de Barcelona. En primera instancia se habló de que tres de los doce que declararon el miércoles ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno iban a inmolarse. La Fiscalía solicitó prisión para diez de ellos, tal y como posteriormente acordó el magistrado.

De esa decena, seis estaban dispuestos a inmolarse en el metro de la capital catalana, dos eran los líderes del comando y otros dos los expertos en explosivos. Conde-Pumpido dijo que existen indicios que acreditan "suficientemente" su participación en una "célula" terrorista.

También explicó en una rueda de prensa que la detención de catorce presuntos islamistas -cuatro quedaron en libertad- permitió incautar a los presuntos terroristas una sustancia denominada nitrocelulosa, que es un componente de la dinamita. Conde-Pumpido no pudo confirmar que el atentado era tan "inminente" como se asegura en el auto del juez -según un testigo protegido, la acción terrorista en la capital catalana fue desbaratadain extremis, puesto que las detenciones se produjeron el pasado sábado y ese mismo fin de semana iba a perpetrarse la masacre- pero admitió que estaba "próximo".

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó ayer que la cantidad de explosivos de la que disponía la presunta célula de islamista "hace pensar que estaban más bien en proceso de entrenamiento". No obstante, señaló que la experiencia indica que "se tarda poco tiempo en pasar de la fase de tener explosivos a ponerlos". En rueda de prensa en Cádiz, Rubalcaba manifestó que "de un proceso de radicalización religiosa hay algunos que pasan a un proceso operativo y se convierte en gente que primero defiende la violencia y después la empieza a practicar".

En este sentido, Rubalcaba añadió que "aunque eso no se hace de la noche a la mañana, tampoco es un proceso que tarde mucho tiempo".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios