Luis recupera efectivos

  • Titulares El seleccionador pudo comprobar cómo Fernando Torres e Iniesta se ejercitaban sin ningún tipo de molestias Precaución Villa, que se entrenó bien por la tarde, sigue con su plan de recuperación

España comienza la cuenta atrás ante el trascendental estreno en la Eurocopa el próximo día 10 contra Rusia y lo hace con buenas noticias para el técnico nacional, Luis Aragonés, que a tres días del debut de España ha constatado que recupera efectivos.

Así se pudo apreciar el segundo día de estancia de la selección en la localidad austríaca de Neustift y el primero de trabajo sobre el campo de entrenamiento situado en un valle de ese bonito paraje. Allí, sobre un césped húmedo debido a una fina pero casi continua lluvia, se ejercitaron los hombres de Aragonés, incluidos Iniesta y Fernando Torres, quienes están a disposición del técnico para el próximo martes. Sin duda, una buena noticia para el combinado nacional.

El delantero del Liverpool parece haber superado totalmente las molestias en el tobillo que le mantuvieron renqueante los últimos días, y el centrocampista del Barcelona, uno de los principales valores de Luis, ha superado una gastroenteritis producida por una infección alimentaria. Ahora le falta recuperar fuerzas. Por eso no completó el entrenamiento.

El principal problema de Luis sigue siendo la evolución de Villa, quien, junto a Sergio García, se ejercitó en un campo anexo al principal donde lo hicieron el resto de sus compañeros. Aunque por la tarde sí se le pudo ver junto al resto de sus compañeros. El entrenador parece tener claro que el dibujo ante los rusos va a ser el clásico 4-4-2 y para ello necesita al delantero del Valencia junto a Fernando Torres en la punta de ataque.

El de Torres es otro debate que se ha abierto en torno a la selección. El nueve del Liverpool se encuentra muy sólo en la delantera cuando España pone en práctica el 4-1-4-1. Es algo que ha quedado en evidencia en lo últimos amistosos. Ese sistema no le deja al ex atlético tocar muchos balones, lo que supuestamente es un lujo que no se puede permitir la selección española.

El famoso sistema de cuatro centrocampistas con un enganche defensivo por detrás y un solo punta, lo puso en práctica Aragonés en el decisivo encuentro ante Dinamarca en Aarhus en octubre del año pasado obligado por las circunstancias. Precisamente Torres se lesionó la víspera del envite, en el que España logró casi matemáticamente la clasificación para la Eurocopa, y dejó al combinado español casi huérfano de delanteros, pues Tamudo había sido baja unos días antes.

La coyuntura obligó a Luis a poner en práctica la nueva variante y el ensayo le salió perfecto. España venció 3-1 con buen juego y sacó billete y medio para la Eurocopa.

Pero con el paso del tiempo, las circunstancias han cambiado. España toca mucho balón, pero muestra una alarmante falta de profundidad y echa en falta más dosis de agresividad. Además, el método de los jugones en la parcela ancha del terreno de juego deja a Torres muy desasistido en ataque. Por todo ello, lo más normal es que ante Rusia sean dos los puntas que se alineen desde el principio.

Y en ello está Aragonés, que está deseando que llegue la hora de la verdad, el momento de enfrentarse a Rusia. El termómetro verdadero de las posibilidades del equipo nacional pasa por el resultado del primer partido. Y Luis lo sabe.

La selección aguarda ese día trabajando en unas condiciones óptimas. El hotel de concentración tiene todo tipo de detalles para la comodidad de los jugadores y el entorno y la temperatura son muy agradables para la práctica del deporte. España ha escogido para su estancia durante la primera fase del campeonato un lugar acogedor y que ya ha albergado otros importantes eventos deportivos.

Innsbruck y el Tirol fueron dos veces anfitriones de los Juegos de Invierno y sigue acogiendo competiciones como carreras de esquí de la Copa del mundo y los tradicionales saltos de este deporte el primer día de cada año en el trampolín de Bergisel. Además, por sus impresionantes montañas han transitado algunas largas etapas del Giro de Italia o de las vueltas a Suiza o Alemania.

La roja tiene un reto por delante. Lograr que los habitantes de Innsbruck la recuerden como un buen equipo que dio en esta ciudad el primer paso para lograr un objetivo para el que ha comenzado la cuenta atrás: estar el 29 de junio en Viena para disputar la final.

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