Un grupo de madres de Beslán piden que juzgen a Putin por la matanza de las escuelas

  • Han demandado a la fiscalía que procese al ex presidente, al que acusan de negarse a negociar con los terroristas que causaron 333 muertes durante un secuestro en la localidad rusa.

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Un grupo de madres de Beslán ha pedido a la Fiscalía General de Rusia que abra un proceso penal contra el ex presidente y actual primer ministro, Vladímir Putin, por la matanza terrorista ocurrida en esa localidad noroseta en septiembre de 2004.

"Putin es culpable de negarse a negociar con los secuestradores y de condenar a los niños a una muerte segura", aseguró hoy a Efe Ella Kesáyeva, presidenta de La Voz de Beslán, asociación que reúne a una treintena de madres de escolares muertos en el secuestro masivo.

El grupo remitió un documento a la Fiscalía en el que se acusa a Putin de "asesinato, exceso en el uso de la fuerza, abuso de poder y negligencia" por su gestión de la crisis de rehenes que condujo a la muerte de 333 personas, 186 de ellos niños, en una escuela de Beslán a manos de un comando terrorista chechén.

"Putin también es culpable de ordenar el uso de tanques y lanzallamas durante la operación de rescate, poniendo en peligro la vida de los niños", añadió Kesáyeva.

Además, pidió a la Fiscalía que cite al actual jefe del Gobierno ruso a declarar como acusado en el caso, aduciendo que al dejar el Kremlin ha perdido su inmunidad.

No obstante, una comisión parlamentaria exculpó en diciembre de 2006 de toda responsabilidad a las autoridades rusas en la matanza, aduciendo que ni el Ejército ni el ministerio del Interior ni los servicios de seguridad se excedieron en el uso de la fuerza.

"Sabemos que es muy difícil, ya que Putin sigue siendo una figura muy influyente, pero no tenemos otra salida. Él fue quien ordenó el uso de la fuerza y ahora justifica el ametrallamiento de niños inocentes", dijo.

Kesáyeva señaló que el grupo decidió acudir a la Fiscalía tras la reciente entrevista que Putin concedió al diario francés "Le Monde", en la que justificó la sangrienta operación de rescate de la escuela de Beslán.

"Estoy seguro de que si hubiéramos intentado hacer las cosas de otra forma habría sido mucho peor. Todos los Estados que hacen concesiones a los terroristas finalmente sufren mayores pérdidas que las que sufren en operaciones especiales", apuntó Putin.

La activista tachó de "cruel" e "inhumano" al ex jefe del Kremlin y tildó de "invención" que el secuestro de Beslán representara una "amenaza para la estabilidad del Estado" ruso.

"Entre los terroristas que secuestraron la escuela número uno no había ni un extranjero. Todos eran ciudadanos de la Federación Rusa. El Kremlin es aficionado a buscarle tres pies al gato", indicó en alusión a la posible complicidad del terrorismo internacional.

Según la ley sobre garantías de los mandatarios rusos y sus familias tras dejar el Kremlin, el ex presidente "no puede ser objeto de responsabilidad civil o penal por las acciones cometidas durante su tiempo en el cargo".

Eso sí, señala el diario Kommersant, en caso de comisión de delito grave, la Fiscalía podría dirigirse a ambas cámaras del Parlamento para que le sea retirada la inmunidad y, en caso afirmativo, se podría iniciar un proceso penal.

Kesáyeva, que ha tachado la matanza de "crimen de Estado", reconoció la posibilidad de que próximamente las madres reciban "amenazas" para que no sigan adelante con el proceso.

"Esperamos que con el nuevo presidente (Dmitri) Medvédev las cosas cambien", dijo.

El grupo presentó a principios de este año una acusación formal contra el Estado ruso por "violar los derechos de los rehenes antes y después del atentado" ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.

Kesáyeva mantiene que las autoridades "mienten" cuando aseguran que las 333 personas que murieron en la escuela fueron víctimas de explosiones desatadas por el comando terrorista, exculpando así a las fuerzas de seguridad.

Por otra parte, adelantó que han recabado firmas con las que acudirán a la Justicia rusa para que se tipifique legalmente el estatuto de víctimas del terrorismo, como ocurre en países como España

La Voz de Beslán fue acusada en febrero pasado de "extremismo" por inculpar al entonces presidente ruso, en una carta abierta colgada en su página web, de obstruir la investigación sobre el atentado.

"Pero no es culpa nuestra que la elite política mundial apoye a nuestro presidente, que se ha convertido en defensor de los criminales", rezaba la nota.

Las 52 horas de secuestro de la escuela de Beslán por un comando chechén concluyeron con una confusa operación de asalto, que se saldó con la muerte de una cuarta parte de los rehenes, todos los terroristas y varios socorristas y agentes de seguridad.

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