Carla del Ponte se despide del Tribunal de La Haya dolida por no tener a Mladic y Karadzic

  • La fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia será sustituida por el magistrado belga Brammertz

La fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), Carla del Ponte, se despidió ayer del cargo reconociendo que se siente dolida por no haber logrado su objetivo más importante: la captura de los serbobosnios Ratko Mladic y Radovan Karadzic, acusados de genocidio.

Del Ponte dijo que el hecho de que Mladic y Karadzic, ex líderes militar y político serbobosnios, respectivamente, estén todavía fugitivos "es un obstáculo en nuestro trabajo, un freno a nuestras grandes consecuciones".

"Es nuestro deseo que el Consejo de Seguridad (de la ONU) no permita cerrar este tribunal sin capturar a Mladic y Karadzic", declaró Del Ponte. "El Consejo de Seguridad debe permitir al tribunal completar su misión", añadió. Según ordenó la ONU, que financia actualmente la corte con unos 190 millones de euros anuales, la corte debe haber cerrado todos los casos antes de finales de 2010.

Del Ponte pasó el relevo a su sucesor en el cargo, el magistrado belga Serge Brammertz, hasta ahora mediador jefe de la ONU en el Líbano, e instó nuevamente a la Unión Europea a presionar a Serbia para que Mladic y Karadzic sean arrestados. "Sin presión, Belgrado no actuará", afirmó.

También remarcó su esperanza en que "la Unión Europea continúe apoyando a esta institución y manteniendo su condicionalidad (en su acercamiento a Serbia) hasta que (la detención de los prófugos) se produzca".

Del Ponte, que en febrero de 2008 pasará a ser la embajadora de Suiza en Argentina, dejó una puerta abierta a su regreso al mundo del Derecho Internacional. "No piensen que voy a desaparecer ahora que he sido nombrada embajadora suiza en Argentina por tres años", comentó.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios