Corea del Norte desafía a EEUU con nuevos motores para sus misiles

  • Kim Jong-un asiste en plena escalada de la tensión a la prueba de la última tecnología para fortalecer su arsenal nuclear

  • Pyongyang acusa a su gran enemigo de "deshonesto y "forajido"

El secretario de estado de EEUU, Rex Tillerson, saluda al presidente chino, Xi Jinping, ayer en Beijing. El secretario de estado de EEUU, Rex Tillerson, saluda al presidente chino, Xi Jinping, ayer en Beijing.

El secretario de estado de EEUU, Rex Tillerson, saluda al presidente chino, Xi Jinping, ayer en Beijing. / Thomas Peter / Efe

Corea del Norte probó ayer un nuevo tipo de motor de alta propulsión para misiles, informaron medios estatales norcoreanos, que calificaron la jornada como un "día histórico que puede ser llamado La revolución del 18 de marzo".

La prueba se realizó en plena visita de tres días a Asia del secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, cuya presencia en la región obedece a los intentos de frenar la amenaza norcoreana.

El mundo contemplará pronto el significado que implica esta gran victoria lograda hoy"

El nuevo artefacto marca el "nuevo nacimiento de la industria de misiles Juché", informó la agencia de noticias estatal KCNA, al tiempo que permitirá consolidar la capacidad tecnológica del país "a nivel mundial".

Juchées un concepto utilizado por el régimen de Pyongyang para designar "autosuficiencia" y forma parte de la ideología del país.

Kim Jong-un, que supervisó personalmente la prueba, dijo que "el mundo entero atestiguará muy pronto el significado que esta gran victoria de hoy implica", según indicó KCNA.

Se cree que Corea del Norte busca desarrollar un misil nuclear que podría alcanzar a Estados Unidos.

El presidente de EEUU, Donald Trump, afirmó hace unos días que el país "se está comportando muy mal" y acusó al régimen comunista de Pyongyang de "haber jugado durante años con Estados Unidos". Previamente, el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, había anunciado una actitud más dura de Estados Unidos hacia Pyongyang, al dar por terminada la "política de paciencia estratégica" del ex presidente Barack Obama.

Tillerson afirmó en Seúl, durante su primera visita a Corea del Sur, que Estados Unidos está explorando "una serie de nuevas medidas diplomáticas, en materia de política de seguridad y económicas" en su enfrentamiento con Corea del Norte.

Corea del Norte acusa a Washington de mantener una política "de agresión" en su contra.

El diario Rodong Sinmun, el principal rotativo del país, tachó en un editorial a Estados Unidos de "deshonesto" y de "forajido" por su estrategia ante Pyongyang, y señaló que "no tiene ningún respeto por la soberanía ni por la idea de igualdad".

"Estados Unidos trabaja duro para justificar sus acciones de agresión como medidas destinadas a preservar la paz", señala el diario norcoreano, según recoge la agencia estatal KCNA.

La gira asiática de Tillerson tiene lugar en plena escalada de la tensión en la península de Corea a raíz de la última prueba armamentística norcoreana tuvo lugar el pasado 6 de marzo, cuando su Ejército disparó cuatro misiles de medio alcance a aguas japonesas. El lanzamiento pretendía ser una réplica de Pyongyang hacia lo que el régimen Juché considera a su vez otra provocación y un ensayo para invadir su territorio; las maniobras militares anuales que Seúl y Washington realizan estos días en suelo surcoreano y que este año cuentan con el mayor despliegue de activos hasta la fecha.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios