Decenas de muertos en Damasco en un doble atentado en la sede de Inteligencia

  • Los rebeldes sirios toman el control de una ciudad estratégica entre Alepo y la capital · El secretario general de la ONU llama al régimen a decretar un cese del fuego unilateral e insta a la oposición a respetarlo

Los rebeldes sirios tomaron el control de una ciudad estratégica entre Alepo y la capital, Damasco, cerca de donde decenas de personas murieron en un doble atentado suicida contra una sede de los servicios de Inteligencia, indicó ayer el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

Una fuente en el seno de los servicios de seguridad desmintió ese balance, afirmando que los atentados habían sido frustrados, aun cuando uno de los coches-bomba estalló cerca del edificio militar.

Frente a la escalada "insoportable" de la violencia, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó al régimen sirio a decretar un cese del fuego unilateral e instó a las fuerzas de la oposición a que respeten tal tregua. Ban formuló su petición durante una conferencia de prensa junto al presidente francés, François Hollande, en París.

Los rebeldes, por su parte, asumieron el control de una ciudad estratégica del norte de Siria, en la carretera que une Damasco y Alepo, afirmó ayer Rami Abdel Rahman, jefe del OSDH.

"Las fuerzas regulares se han retirado de todos los retenes en el interior de Maaret al Nooman, con la excepción de uno en la entrada de la ciudad, al cabo de 48 horas de combates", dijo.

Maaret al Nooman era una ciudad de 90.000 habitantes antes de la revolución. Se trata de una localidad estratégica por estar en la carretera que une Damasco y Alepo, por la que hay que pasar obligatoriamente para enviar refuerzos.

Ayer, la violencia causó en todo el país 72 muertos, entre ellos 20 civiles, según el OSDH.

"Decenas de personas murieron en el ataque contra la sede de los servicios de Inteligencia y se ignora la suerte de cientos de prisioneros que se encontraban allí", afirmó Rahman.

De momento no hubo una manifestación oficial sobre el ataque en la localidad de Harasta, a unos 10 kilómetros al noreste de Damasco.

Según Rahman, la sede atacada es el mayor centro de detención de la provincia de Damasco. "Considero responsable de la suerte de los detenidos no sólo a los que efectuaron el ataque, sino también al régimen que tiene en sus cárceles a miles de prisioneros", agregó.

De acuerdo con la fuente, las dos explosiones ocurrieron la noche del lunes con unos 20 minutos de diferencia, y uno de los coches utilizados estaba pintado como una ambulancia. Después de los atentados, hubo tiroteos que duraron más de cinco horas.

El frente Al Nosra, un grupúsculo islamista extremista cercano a Al Qaeda, reivindicó el ataque mediante un mensaje en Facebook. "Conforme a nuestra decisión de atacar la infame sede de los servicios de Inteligencia de la Fuerza Aérea, que es una ciudadela de la tiranía, un vehículo repleto de nueve toneladas de explosivos, conducido por el héroe mártir Abuzor al Chami, destruyó el inmueble", escribió el grupo.

"Luego, 25 minutos después, otro héroe mártir, Abu Yehya al Chami, hizo estallar una ambulancia transportando una tonelada de explosivos que conducía para destruir el resto de la sede y matar a los supervivientes", añadía.

"Seguidamente, nuestros combatientes dispararon obuses contra lo que quedaba de la sede", agregó Al Nosra, que reivindicó la mayoría de los atentados en el país, entre ellos el que mayo dejó en Damasco 55 muertos.

El Ejército desvió la ruta que va de Damasco a Homs para impedir que los automovilistas pudieran ver el estado del edificio atacado, situado cerca de la carretera.

Por otra parte, en Alepo, los bombardeos del Ejército estuvieron dirigidos contra los barrios de Al Kalasse y Bustan el Qasr.

Los bombardeos también se reiniciaron ayer en Homs y Qusseir, bastión rebelde vecino, en una tentativa del Ejército de aplastar los focos de resistencia.

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