Egipto acude a las urnas para refrendar a un Al Sisi sin adversario

  • El único candidato que se enfrenta al presidente en los comicios es un aliado político del ex general

Musa Mustafa Musa, el contrincante de Al Sisi en las elecciones, en el colegio electoral de El Cairo donde votó ayer. Musa Mustafa Musa, el contrincante de Al Sisi en las elecciones, en el colegio electoral de El Cairo donde votó ayer.

Musa Mustafa Musa, el contrincante de Al Sisi en las elecciones, en el colegio electoral de El Cairo donde votó ayer. / MOHAMED HOSSAM / efe

Los egipcios comenzaron ayer a votar en unas polémicas elecciones presidenciales que se alargarán hasta mañana y en las que el jefe del Estado, Abdelfatah al Sisi, busca un resultado favorable para cimentarse el poder hasta 2022. Las elecciones, boicoteadas por la oposición por considerarlas una "farsa", enfrentan a Al Sisi y a Musa Mustafa Musa, un aliado político del mandatario, que no oculta que se presentó a las elecciones con el propósito de evitar que los comicios se convirtieran en un referéndum por la ausencia de otros candidatos.

Al Sisi, que asumió el poder en un golpe de Estado en 2013 y ganó sus primeras elecciones un año después, fue ayer el primero en depositar su voto en una escuela del barrio cairota de Masr al Yadida, dos minutos antes del horario oficial de apertura de los colegios electorales.

Los simpatizantes de Al Sisi animaban a votar en los colegios electorales del país

El primer ministro, Sherif Ismail, afirmó en una rueda de prensa celebrada a media jornada que una alta afluencia de votantes es una "respuesta" a las informaciones de medios de comunicación extranjeros "que han tratado a Egipto de forma negativa" en los últimos tiempos.

A lo largo del día, la Autoridad Nacional Electoral no ofreció datos de participación, pero aseguró que está siendo "alta" en las provincias más pobladas del país, El Cairo, Guiza y Alejandría, además de en las regiones meridionales de Asiut y Asuán y en el Norte del Sinaí. El portavoz de la entidad electoral, Mahmud al Sharif, hizo hincapié en que la participación ha sido muy elevada en el Norte del Sinaí, donde el ejército desarrolla una operación antiterrorista en la que, desde el mes pasado, han muerto al menos 157 supuestos yihadistas y miles de sospechosos han sido arrestados.

Para tratar de persuadir a los votantes, en los colegios electorales se produjeron escenas que en otros países serían consideradas ilegales, entre ellas, la entrega de regalos a los votantes o la celebración de manifestaciones de grupos organizados favorables a Al Sisi a pie de urna. Dando vivas a Egipto y a la policía y alzando carteles de Al Sisi a las puertas de un colegio electoral masculino en Zamalek, un barrio acomodado en una isla del Nilo, las decenas de integrantes de uno de esos grupos vociferaban a los potenciales votantes que "bajen a la calle" para participar en los comicios.

En otros centros electorales había empleados de establecimientos comerciales ofreciendo descuentos o promociones a aquellos que demuestren que han votado, sin importar el candidato, mostrando el dedo manchado con la tinta fucsia que se usa para evitar que ninguna persona vote dos veces.

La ex vicepresidenta del Tribunal Constitucional Tahani al Guebali, que llegó a su colegio electoral acompañada de una amiga que lucía una camiseta con el rostro de Al Sisi, admitió que "no hay competición" en las elecciones, que en realidad son "un referéndum para reelegir" al ex mariscal.

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