Exhuman al ex presidente turco Turgut Ozal para determinar si fue envenenado

  • La Fiscalía de Ankara tilda de "sospechosa" su muerte ya que a sus 65 años no sufría graves problemas de salud.

La tumba del octavo presidente de Turquía, Turgut Ozal, se ha abierto para trasladar los restos mortales del político laico a un instituto forense y realizar una autopsia que pueda arrojar luz sobre las causas de su muerte hace casi 20 años y determinar si fue envenenado o no.

Según informa la emisora NTV, varias máquinas excavadoras trabajan en la tumba, aunque ésta se ha rodeado previamente con planchas metálicas, de manera que no se puede apreciar su progreso.

Ozal, que ocupaba el cargo de presidente desde 1989, murió de un ataque al corazón el 17 de abril de 1993 en su oficina en Ankara, y numerosos grupos, entre ellos su propia familia, han defendido desde entonces que podía tratarse de un asesinato mediante veneno. La Fiscalía de Ankara puso en marcha una investigación de esta muerte que tilda de "sospechosa", porque Ozal, de 65 años en el momento de su muerte, no sufría graves problemas de salud, y el mes pasado ordenó exhumar el cuerpo para realizar una autopsia.

Un equipo de diez personas ha preparado el método de exhumación para extraer el cuerpo y tomar muestras del suelo también. Algunos expertos, sin embargo, creen que los análisis no podrán aclarar las sospechas de envenenamiento.

Haluk Ince, el coordinador de la operación y miembro del Instituto de Medicina Forense que depende del Ministerio de Justicia, dijo que las pruebas no iban a dar un resultado inmediato. "Habrá que interpretar los datos de manera cuidadosa. Los resultados de los análisis no llegarán hasta dentro de dos meses. Si tardamos más explicaremos por qué", explicó. "Nuestra mayor desventaja es el tiempo, y la segunda mayor, el que realicemos estas investigaciones tantos años después de la muerte de Ozal", indicó Ince el mes pasado a la prensa turca.

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