La campaña del referéndum en el Reino Unido sobre la permanencia en la UE arranca con un cruce de acusaciones

La campaña electoral del referéndum sobre la UE que se celebra el 23 de junio arrancó ayer en el Reino Unido con un cruce de acusaciones entre los dos grupos que defienden, respectivamente, la permanencia y el Brexit.

Las organizaciones El Reino Unido, más fuerte en Europa y Vote por salir, designadas por la Comisión Electoral como representantes oficiales de las dos posiciones del debate, se apresuraron a exponer sus argumentos, en los que sin duda insistirán en las próximas semanas.

En representación del primer grupo -abanderado por el primer ministro, el conservador David Cameron-, el ex ministro laborista Alistair Darling acusó a sus rivales euroescépticos de plantear "un futuro de fantasía", en el que el país conserva "todas las ventajas de estar en Europa sin ser parte del mercado único".

"Como país cuya recuperación económica a largo plazo depende de la salud de nuestras exportaciones y de que nuestra regulación sea atractiva para los inversores, sería una cesión de poder colosal separarnos del mayor socio comercial, aumentar la incertidumbre, erigir barreras comerciales y disminuir nuestra influencia", manifestó en un discurso en Londres.

Mientras tanto, el líder del eurófobo partido UKIP y que secunda la campaña de Johnson, Nigel Farage, acusó al jefe del Gobierno de querer ocultar documentos que demuestran el capital que este país aporta al bloque comunitario.

También tachó a Barack Obama, que visitará al Reino Unido la semana próxima, de ser el presidente de los Estados Unidos "más antibritánico" de la historia, después de que este se haya manifestado a favor de la permanencia.

"Gracias a Dios, este presidente, el más antibritánico que jamás haya habido, no ocupará el cargo durante mucho más tiempo, y espero que sea sustituido por alguien más sensato cuando se trata de las relaciones comerciales con este país", afirmó.

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