El ejército iraquí arrebata al EI una zona cercana a la frontera siria

  • Un tiroteo entre milicias kurdas y chiíes, normalmente aliadas, provoca cinco muertos

El Ejército iraquí, respaldado por la aviación de la coalición internacional, recuperó ayer definitvamente el control de la región de Zejija, en la provincia occidental de Al Anbar, que estaba en manos del grupo terrorista Estado Islámico (EI), informó a Efe una fuente de seguridad local.

Las tropas izaron la bandera iraquí en la comisaría de esa zona situada al oeste de Ramadi, capital de Al Anbar, según la fuente, que agregó que al menos nueve yihadistas resultaron muertos y varios de sus vehículos destruidos en los combates.

Además, la fuente reveló que un alto mando militar iraquí y tres de sus escoltas murieron ayer por el estallido de un artefacto en la provincia Al Dulab, también al oeste de Ramadi y escenario de enfrentamientos entre las tropas iraquíes y el EI. El jefe de Estado Mayor de la VII Brigada del Ejército iraquí, general Nasr Gadban, y tres de sus guardaespaldas perdieron la vida en el ataque.

No fue la única pérdida en las fuerzas que luchan contra el Estado Islámico, aunque en este caso el enfrentamiento era entre una facción kurda y aliados del Gobierno de Bagdad. Al menos un oficial de las fuerzas kurdas peshmerga, tres milicianos chiíes progubernamentales y un civil murieron en las últimas horas en enfrentamientos en la provincia de Saladino, al norte de la capital iraquí, informó ayer a Efe una fuente de seguridad.

Los choques entre las tropas kurdas y la milicia de mayoría chií leal a Bagdad Multitud Popular estallaron anoche en la zona de Al Tuz, a unos 90 kilómetros al este de Tikrit, capital de Saladino. En los combates, que todavía continúan, aunque de manera esporádica, resultaron heridos cinco milicianos, un peshmerga y dos mujeres, agregó la fuente.

La situación se mantiene muy tensa, ya que ambos bandos han trasladado refuerzos a la zona, y los enfrentamientos han obligado a la suspensión del tráfico en la carretera que une las ciudades de Bagdad y Kirkuk, esta última ubicada a unos 250 kilómetros al norte de la capital iraquí.

La fuente reveló, además, que francotiradores de los peshmergas y de los milicianos chiíes se desplegaron en las azoteas de los edificios altos, y las autoridades locales impusieron el toque de queda indefinido. La fuente no explicó las razones que llevaron al estallido del tiroteo entre ambos bandos en Al Tuz, una ciudad habitada por árabes, kurdos y turcomanos chiíes.

Los peshmergas y los milicianos chiíes están desplegados en la zona para proteger a sus respectivas comunidades, por lo que a veces estallan disputas por áreas de influencia en Saladino, de donde el EI fue expulsado en 2014.

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