"En nuestra Academia no tienen cabida las intromisiones externas"

  • El catedrático Rogelio Reyes Cano repasa sus nueve años al mando de la corporación hispalense, de la que destaca su total independencia y la solvencia intelectual de sus integrantes

La Real Academia Sevillana de Buenas Letras elige hoy a su nuevo director, después de que Rogelio Reyes Cano deje el cargo tras nueve años en él. Este catedrático de Literatura Española especializado en el Siglo de Oro y las relaciones literarias hispanoitalianas -dentro de una trayectoria investigadora caracterizada por la diversidad de temas tratados- comparte en esta entrevista su perspectiva de la institución cuyo timón ha llevado hasta la fecha.

-¿Cuál es el balance que hace de su experiencia al frente de la Academia?

-Cuando entré en la Academia me planteé que ésta necesitaba una mayor proyección hacia la ciudad. Quería atenuar ese estereotipo de las academias como una reunión de gente mayor, desligada de la actualidad. Una de las metas que me propuse fue ésa, proyectar la Academia más allá de la Casa de los Pinelo. No soy yo la persona más indicada para asegurar si esos objetivos se han cumplido, pero yo creo que algo se ha hecho. Hemos organizado ciclos de conferencias, celebramos un congreso internacional para conmemorar el 250 aniversario de la Academia, y ahora hemos abierto la casa al turismo...

-Usted también trabajó para actualizar el perfil de los académicos...

-Yo quería llevar a la Academia a personas del mundo de la investigación y de la creación, conectar con la literatura viva de la ciudad. Hoy tenemos una variedad que recoge el espectro intelectual, científico y literario de Sevilla. Ése es el primer activo en una Academia de la que han formado parte Blanco White, Alberto Lista o Romero Murube. El otro gran activo de la Academia es su independencia. La institución tiene un número cerrado de numerarios, 30, y cualquier persona que quiera entrar tiene que ser votada por los académicos. No caben intromisiones externas. Eso nos permite pronunciarnos públicamente ante cuestiones que pertenenecen al ámbito de nuestros saberes, como el nomenclátor de las calles de Sevilla o artículos del Estatuto de Andalucía que afectaban a las hablas andaluzas.

-La corporación ha avanzado mucho también en la digitalización de sus archivos.

-Ése es un proceso abierto que es importante: tenemos unos fondos espléndidos, sobre todo del XVIII y XIX. Estoy convencido de que la nueva junta directiva continuará con este proceso. Pero hay que hacerlo con mecenazgo, las Academias no tenemos fuentes propias de financiación.

-Este año el Premio de Poesía Florentino Pérez-Embid, una de las actividades más importantes de la Academia, quedó desierto.

-Pero este año ya está convocada la nueva edición. Lo que necesitamos es una mayor proyección, que la convocatoria pueda llegar a más gente. Estamos buscando más candidatos al premio.

-Por último, ¿qué líneas maestras cree que debe seguir su sucesor en el puesto?

-Yo creo que un asunto evidente es la conservación de la Casa de los Pinelo. Hemos dado importantes pasos: hemos restaurado el patio plateresco, hemos adecentado la casa, pero ésta es una casa-palacio del XVI. Otra de las líneas es seguir insistiendo en la organización de actos culturales, de ciclos, que vayan más allá de la Academia.

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