El arte sacro del Barroco español guía a los latinos de Washington a su origen

  • La infanta Cristina inaugura el día 28 en la National Gallery estadounidense 'The Sacred Made Real' · La exposición incluye obras maestras de museos y templos sevillanos y rozó en Londres las 100.000 visitasl 'The Sacred Made Real'. Del 28 de febrero al 31 de mayo. The National Gallery of Art, Washington.

Xavier Bray es el número dos del departamento de pintura de los siglos XVII y XVIII de la National Gallery londinense. Es hijo de un periodista madrileño del Wall Street Journal, Nicolás Bray, quien le descubrió con 18 años la "impresionante" Semana Santa de Jerez. Ha dedicado su tesis doctoral a la pintura sacra de Goya y acude diariamente en bicicleta a su trabajo en Trafalgar Square. Xavier es, también, el comisario de la muestra The Sacred Made Real, un hito cultural que ha llevado a la National Gallery de Londres a 99.400 visitantes y que ha descubierto al público británico la extraordinaria calidad de la imaginería barroca española y su estrecha relación con la rica tradición pictórica de maestros como Velázquez y Zurbarán.

El próximo día 28, la infanta Cristina inaugurará en la National Gallery of Art de Washington la segunda y última escala de esta muestra, que incluye varias obras procedentes de museos, templos y conventos de Sevilla. La presencia de la menor de las hijas de los Reyes de España tiene como objetivo reforzar el carácter "histórico y diplomático" de la muestra, que se inserta en la agenda cultural de la presidencia española de la Unión Europea. Tambien, señala Bray, permitirá reivindicar las señas de identidad de la comunidad latina estadounidense, por lo que la organización confía en que sea visitada por el presidente Obama.

"En Londres ha habido un antes y un después de esta exposición, tanto en lo artístico como en lo sociológico. La escultura policromada se consideraba, fuera de España, un arte exclusivamente devocional. Poder ver estas tallas, muchas de las cuales nunca habían salido de sus templos, en un museo bien iluminado y junto a obras de Velázquez o Juan de Mesa, ha permitido confirmar sus cualidades, su impacto tanto artístico como sagrado". Esa novedad del discurso, detalla Bray, es una de las razones por las que recibió desde el principio críticas muy elogiosas en los periódicos más influyentes. "El boca a boca fue creciendo y las tres semanas previas a la clausura [el pasado 24 de enero] parecía Semana Santa dentro del museo".

En Washington, The Sacred Made Real tendrá un formato menor porque se ha decidido que muchas de las piezas, por su fragilidad, no deben viajar en avión. Es el caso de los lienzos LaVirgen de las Cuevas y Visita de San Bruno a Urbano II, de Zurbarán, pertenecientes al Bellas Artes de Sevilla, pinacoteca a la que regresan hoy por carretera.

Entre las 20 obras maestras que se verán en Washington hay lienzos de Velázquez, Pacheco y hasta el San Francisco de Borja de Alonso Cano que aporta el Bellas Artes sevillano. También hay esculturas de Gregorio Fernández, Pedro de Mena y Juan Martínez Montañés, de quien podrá verse el Cristo de los Desamparados que custodia la iglesia conventual del Santo Ángel en Sevilla. La vida de los santos, el misterio de la Inmaculada Concepción y la Pasión de Cristo son los temas que recrean el papel del arte religioso en la España de la Contrarreforma.

Xavier Bray no escatima elogios para sus "cómplices de Sevilla", entre los que cita a los responsables de las hermandades y templos que han cedido obras; así como al director del Bellas Artes, Antonio Álvarez, y los expertos Valme Muñoz, Rocío Izquierdo, Juan Luis Ravé, María Fernanda Morón e Ignacio Hermoso; al director de Museos Pablo Suárez y al Instituto Andaluz de Patrimonio (IAPH), "cuya restauración descubrió la policromía y el paño de pureza del Cristo de Martínez Montañés, afectado por el tiempo y los repintes del sudario". La obra, propiedad de los carmelitas descalzos, "viaja a Washington en la caja de seguridad que le ha diseñado el IAPH".

"En Londres fue un riesgo estrenar esta exposición. Temíamos ciertas críticas de los protestantes por lo que podría interpretarse erróneamente como una invasión del arte católico. Felizmente sucedió justo lo contrario", anota. "La pintura y escultura sacra española de entre 1600 y 1700 es majestuosa. Me interesa su recepción en Washington porque este arte aún tiene relación directa con las creencias de la comunidad hispana".

Bray recuerda con placer la visita de la Archicofradía del Amor, que ha cedido la réplica del Crucificado de Juan de Mesa que atesora El Salvador. "Tuve el placer de guiarles por la muestra un sábado, una hora antes de que la National Gallery se abriera al público", descubre el comisario, quien ya tiene billete para volar a Sevilla y ver "en la tierra natal de Murillo" la exposición dedicada al período juvenil del maestro.

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